El coronel Lou Caputo, de la oficina del alguacil del condado de Monroe, fiel a una tradición navideña, se volvió a poner el disfraz de ‘Grinch’.
A Caputo se le ocurrió la idea hace 21 años y luego se convirtió en una tradición navideña con la que recuerda a los automovilistas que deben obedecer los límites de velocidad y mantenerse alejados de los teléfonos celulares en las zonas escolares.
«Les damos a nuestros infractores una opción», indicó en un comunicado el oficial, quien aclara que, en el marco de la temporada navideña, el duende solo se le aparece a aquellos que van unas pocas millas por hora por encima del límite de velocidad, y les da a elegir entre multa o cebolla.
Los más veloces, los infractores en exceso, están sujetos a una multa en toda regla por parte de las autoridades locales.
Caputo explicó que cuando un automóvil es detenido, los agentes verifican la matrícula del vehículo y la licencia de conducir. Si todo está en orden, le piden al automovilista que espere en el coche. Entonces es cuando aparece el Grinch para charlar con el conductor desprevenido y a menudo asustado.
«Hemos tenido momentos en los que la gente contempla cuáles son sus opciones y qué van a elegir», dijo. «Puedo decirte que, si eligen la multa, probablemente los tendremos que sacar del auto para hacerles una prueba de sobriedad», añadió.
A pesar del humor, Caputo recalca que hay un trasfondo serio en este inusual proyecto, como es promover la seguridad vial en zonas escolares.







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