- Manifestación en presidencia de Tlahualilo por falta de agua.
- Señalan falta de transparencia por parte de los ediles municipales.
- Solicitan al estado de Durango su intervención.
La crisis de desabasto de agua potable en Tlahualilo alcanzó un punto crítico este lunes cuando más de 100 habitantes, tanto de la cabecera municipal como de ejidos circunvecinos, invadieron la Presidencia Municipal para exigir una solución inmediata al problema que ha afectado a la comunidad durante toda la actual administración. Los manifestantes, que se congregaron tanto dentro como fuera del edificio, claman por la intervención del Gobierno Estatal ante la aparente ineficacia del gobierno local para resolver esta situación.
Desde el inicio de la gestión de la alcaldesa Judith Rodríguez Olivares, los ciudadanos han experimentado un servicio deficiente en el suministro de agua, situación que se ha agravado considerablemente en los últimos siete meses, siendo el último mes particularmente insostenible. Los afectados exigen que se les garantice el acceso a agua entubada y un servicio eficiente por parte del organismo operador local.
Denuncias
Mayela Galván, una de las residentes afectadas, expresó la frustración generalizada: «Aquí habemos gente de todas partes, tanto de la cabecera como de los ejidos, porque es una situación ya general y también habemos gente de todos los partidos políticos porque nadie tenemos agua, están mandando pipas y únicamente tres y son insuficientes para abastecer tanto a la cabecera como a los ejidos».
Los manifestantes aseguran que la actual administración ha demostrado una falta de voluntad e ineptitud para resolver este problema, que consideran un derecho básico. Además, señalan que en los dos años de gestión no se ha perforado ningún pozo adicional a pesar de que los existentes ya no tienen la capacidad suficiente para abastecer a la población.
Piden que se meta el estado
El descontento ciudadano se intensifica debido a los numerosos señalamientos de corrupción contra la administración de Rodríguez Olivares. La alcaldesa enfrenta acusaciones de malos manejos de recursos, nepotismo y falta de atención a servicios públicos básicos, como el suministro de agua potable. Recientemente, el Cabildo de Tlahualilo solicitó formalmente su desafuero ante la Comisión de Responsabilidades del Congreso del Estado de Durango, alegando «motivos ya conocidos por toda la opinión pública».
Ante la inacción del gobierno local, los habitantes de Tlahualilo hacen un llamado urgente al Gobierno Estatal para que intervenga y resuelva este problema que afecta gravemente su calidad de vida.







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