- Trump, primer expresidente condenado: encrucijada electoral 2024.
- Después del veredicto, Trump calificó de “corrupto” al juez.
- Ls estadounidenses deberán elegir entre reelegir a un presidente impopular o a un delincuente convicto.
Donald Trump se ha convertido en el primer expresidente de Estados Unidos declarado culpable de cometer un delito, enfrentando 34 cargos. A pesar de su condena, el republicano sigue siendo el candidato de su partido para las elecciones presidenciales del 5 de noviembre, liderando las encuestas para regresar a la Casa Blanca. Esta situación sin precedentes ha generado un terremoto en la política estadounidense con consecuencias imprevisibles.
Trump ha declarado su intención de transformar al electorado en un nuevo jurado popular, compuesto por los más de 150 millones de ciudadanos que acudirán a las urnas. “El verdadero veredicto será el 5 de noviembre por el pueblo”, afirmó tras ser declarado culpable de falsificación de documentos para ocultar pagos a la actriz porno Stormy Daniels durante su campaña de 2016.
Después del veredicto, Trump calificó de “corrupto” al juez y alegó, sin pruebas, que el juicio estaba amañado. Afirmó ser víctima de una persecución política por parte del gobierno de Joe Biden, aunque el presidente se ha mantenido al margen del caso, el cual fue llevado por el fiscal general de Nueva York.
El 5 de noviembre, los estadounidenses deberán elegir entre reelegir a un presidente impopular o a un delincuente convicto. La campaña de Trump se enfrenta a un desafío inédito, ya que, aunque condenado, la ley no le impide postularse. La comparecencia del expresidente tras el fallo del jurado impulsó una ola de donaciones de sus simpatizantes, fortaleciendo su imagen de “preso político”.
Trump ha sabido utilizar su condición de “mártir del sistema” para aumentar su apoyo. Cada imputación ha incrementado las donaciones y su intención de voto. Lidera las encuestas republicanas y cuenta con el respaldo de muchos de sus rivales, incluso en caso de ser condenado.
La sentencia del 11 de julio, cuatro días antes de la Convención Nacional Republicana, será crucial. Aunque cada cargo tiene una pena máxima de cuatro años, el juez podría permitir que las penas se cumplan simultáneamente, reduciendo el tiempo total. Incluso, Trump podría no ir a prisión debido a la falta de antecedentes penales, quedando en libertad condicional.
Trump enfrenta otros tres procesos penales, pero ha logrado dilatarlos, haciendo improbable que se celebren antes de las elecciones. Ha reclamado inmunidad ante el Tribunal Supremo por actos realizados en su cargo, lo cual podría limitar las acusaciones en su contra.
BIDEN MANTIENE POSTURA CAUTELOSA
Por su parte, Biden ha mantenido una postura cautelosa. Tras el fallo, tuiteó desde su cuenta personal que la única forma de alejar a Trump del Despacho Oval es mediante las urnas, sin mencionar el juicio. La Casa Blanca se abstuvo de reaccionar inmediatamente, dejando que la campaña de Biden y Kamala Harris se pronunciara: “Hoy en Nueva York hemos visto que nadie está por encima de la ley”.
La defensa de la democracia será nuevamente un argumento central para Biden en la campaña, junto con temas como el aborto. El próximo gran evento será el debate entre Trump y Biden el 27 de junio en Atlanta, donde el fallo del jurado será un punto clave. El resultado del debate podría influir significativamente en la campaña antes de la Convención Nacional Republicana.
La elección de Trump como candidato a la vicepresidencia también será un factor decisivo, un anuncio esperado antes de la convención, pero sin calendario definido.
La situación actual plantea un escenario electoral inédito y complejo, con Trump desafiando todas las convenciones políticas y legales en su intento por regresar a la Casa Blanca.







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