- Personas LGTBIQ+ enfrentan violencia sin precedentes.
- aumento de políticas antiderechos, crímenes de odio y recortes en programas de salud y asistencia.
- Hay países que resisten y avanzan.
Con motivo del Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia, diversas organizaciones internacionales han lanzado una contundente alerta: las personas LGTBIQ+ están viviendo una “ola de violencia sin precedentes” y enfrentan una situación de emergencia global. A esto se suma un preocupante retroceso de derechos impulsado por gobiernos de ultraderecha y el recorte de fondos a programas esenciales de salud y asistencia.
Tan solo en 2024, se ha registrado el mayor número de asesinatos de personas trans desde que hay registro, según el proyecto TGEU. La región más afectada es América Latina y el Caribe, donde ocurren el 70 % de estos crímenes.
La tormenta perfecta: autoritarismo, discursos de odio y recortes
“El mayor retroceso es político y democrático”, advierte Gurchaten Sandhu, director de programas de ILGA, señalando el avance de gobiernos autoritarios que promueven discursos antiderechos para consolidar poder.
Casos como el de Hungría, que ha restringido las reuniones LGTBIQ+, o el de Argentina, donde el gobierno de Javier Milei modificó la Ley de Identidad de Género para prohibir el acceso a la atención sanitaria afirmativa para menores, ejemplifican este fenómeno. En el Reino Unido, el Tribunal Supremo limitó la definición de “mujer” en la Ley de Igualdad, generando una fuerte polémica.
Por otro lado, países como EE. UU., Dinamarca y Reino Unido han reducido la ayuda al desarrollo internacional, afectando directamente a ONG que prestan servicios vitales como el testeo y tratamiento de VIH.
Crímenes de odio: cifras alarmantes y casos que estremecen
Desde ILGA alertan sobre una violencia desatada, en especial contra mujeres trans y mujeres trans racializadas. En Colombia, el caso de Sara Millerey González, asesinada brutalmente en Medellín, conmocionó al país. El observatorio Caribe Afirmativo ha documentado 39 asesinatos de personas LGTBIQ+ en lo que va de 2024.
En Argentina, tres mujeres lesbianas fueron asesinadas en un ataque incendiario en mayo. En Uganda, una ley que castiga la “homosexualidad agravada” con pena de muerte ha disparado los ataques callejeros y la persecución social.
“El mundo ha permitido que la violencia contra las personas LGBTI sea abierta y gratuita”, denuncia Sandhu.
Algunas luces en medio de la oscuridad
A pesar del panorama sombrío, hay avances que dan esperanza. En Tailandia, el matrimonio igualitario fue aprobado este año. También Dominica, Namibia y Liechtenstein han dado pasos positivos al despenalizar relaciones entre personas del mismo sexo o legalizar el matrimonio.
Organizaciones como ILGA y All Out llaman a no bajar la guardia: es necesario revertir los retrocesos, detener los recortes, y tejer alianzas con otros movimientos como el feminista para avanzar hacia sociedades más justas e inclusivas.
“Estamos en una especie de carrera hacia el abismo”, advierte Sandhu.
La pregunta es: ¿vamos a permitirlo?







0 comentarios