- EU busca capitalizar intervención con control petrolero.
- Donald Trump anunció que EU recibirá hasta 50 millones de barriles de crudo.
- Petroleras estadounidenses se preparan para controlar la industria venezolana.
Estados Unidos comenzó a rentabilizar la operación militar en Venezuela tras el derrocamiento del presidente Nicolás Maduro, con un interés central: el control de la industria petrolera del país sudamericano, que posee las mayores reservas de crudo del mundo.
Cuando aún persistían los efectos de los bombardeos en Caracas, el presidente estadounidense Donald Trump reconoció públicamente que su administración busca que grandes petroleras estadounidenses tomen el control de la infraestructura petrolera venezolana, la cual calificó como deteriorada.
“Nuestras grandes compañías petroleras, las más grandes del mundo, invertirán miles de millones de dólares para reparar la infraestructura petrolera, que está en muy mal estado, y comenzar a generar ingresos para el país”, declaró Trump el sábado al mediodía durante una conferencia de prensa.
Este martes, el mandatario dio un paso más al anunciar que Venezuela aumentará de forma inmediata la venta de petróleo a Estados Unidos, como parte de los acuerdos con las autoridades provisionales instaladas tras la intervención.
A través de su red social Truth Social, Trump aseguró:
“Me complace anunciar que las Autoridades Provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y autorizado a los Estados Unidos”.
Millones de barriles y miles de millones de dólares
De acuerdo con estimaciones citadas por la agencia Bloomberg, ese volumen representa entre uno y dos meses de producción venezolana, considerando la actual capacidad de su industria petrolera. A precios actuales del crudo de referencia West Texas Intermediate (WTI), la operación podría superar los 2 mil 800 millones de dólares.
Antes de la intervención, la producción petrolera venezolana rondaba un millón de barriles diarios, muy por debajo de su pico histórico en la década de los setenta, cuando producía cerca del 8 por ciento del suministro mundial. En contraste, Estados Unidos bombea alrededor de 13 millones de barriles diarios, mientras Arabia Saudita produce cerca de 10 millones.
Hasta ahora, cerca de dos tercios del crudo venezolano se comercializaban con China mediante intermediarios para eludir sanciones, una cuarta parte se destinaba a Estados Unidos a través de Chevron, y el resto a países aliados como Rusia y Cuba.
La limitada capacidad operativa de la industria venezolana sugiere que el aumento en los envíos a Estados Unidos se dará a costa de reducir exportaciones hacia China.
Trump controlará los ingresos petroleros
Trump afirmó que los recursos generados por la venta del crudo estarán bajo supervisión directa de su gobierno.
“Este petróleo se venderá a su precio de mercado, y yo, como Presidente de los Estados Unidos, controlaré ese dinero para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”, escribió.
La petrolera Chevron ya ha incrementado su presencia en el país sudamericano y ha enviado al menos once buques cisterna, que se espera atraquen en puertos ahora controlados por el nuevo régimen.
“He solicitado al Secretario de Energía, Chris Wright, que ejecute este plan de inmediato. Se transportará en buques de almacenamiento directamente a los muelles de descarga en Estados Unidos”, añadió Trump.
Inversiones occidentales en la mira
El anuncio coincide con información de Bloomberg que señala que Trump prepara una reunión de alto nivel la próxima semana con responsables del sector energético de la Casa Blanca para definir una estrategia que incentive a empresas occidentales a invertir en la industria petrolera venezolana.
En dicho encuentro participarían el secretario de Energía, Chris Wright, el secretario del Interior, Doug Burgum, y otros asesores energéticos de la administración estadounidense.







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