- Cipriani: de cardenal influyente a la sombra de acusaciones graves.
- A lo largo de su carrera, recibió distinciones como la Orden El Sol y la Medalla de Honor en el Grado de Gran Cruz.
- Un laico que en 1983, cuando aún era adolescente, acusó a Cipriani de haberlo tocado y besado durante el sacramento de la confesión.
Juan Luis Cipriani, un hombre que, durante décadas, fue una figura clave en la vida política y religiosa de Perú, ahora se enfrenta a una serie de denuncias que empañan su legado. Proclamado cardenal por el Papa Juan Pablo II a los 57 años, Cipriani reconocido tanto por su trabajo en la iglesia como por su influencia en las decisiones políticas del país.
A lo largo de su carrera, recibió distinciones como la Orden El Sol y la Medalla de Honor en el Grado de Gran Cruz, y fue cercano al poder político, especialmente en los círculos del fujimorismo. Sin embargo, el cardenal que gozó de prestigio y respeto ha quedado marcado por los escándalos que lo rodean.
A lo largo de los años, Cipriani ha sido una figura polémica, conocida por su postura ultraconservadora y su talante beligerante. Su enfrentamiento con el pensamiento progresista lo llevó a criticar duramente temas como el matrimonio entre personas del mismo sexo, la legalización del aborto y la igualdad de género. Además, su defensa del Opus Dei y su crítica feroz a los movimientos sociales de izquierda en Perú lo consolidaron como un líder con un enfoque religioso y político radical. Sin embargo, la reciente revelación de EL PAÍS ha dado un giro dramático a su figura pública.
Tras seis años de silencio, ha develado la razón por la cual Cipriani apartado de su cargo y exiliado en 2019: una denuncia por pederastia que, según se alega, fue silenciada por más de 40 años. Un laico que en 1983, cuando aún era adolescente, acusó a Cipriani de haberlo tocado y besado durante el sacramento de la confesión. Aunque el cardenal ha negado rotundamente las acusaciones, la revelación ha reavivado las tensiones y dudas sobre su integridad.
No es la primera vez que Cipriani se ve envuelto en un escándalo relacionado con el abuso sexual. En 2013, defendió al obispo Gabino Miranda Melgarejo, acusado de abusos contra un monaguillo y una novicia. En lugar de tomar una postura firme contra el abuso, Cipriani pidió compasión por Miranda, una actitud que, en retrospectiva, parece ser parte de un patrón de encubrimiento dentro de la institución religiosa.
CONTROVERSIAS POR SUS DECLARACIONES
A lo largo de su carrera, Cipriani también generó controversias por sus declaraciones públicas, como la ocasión en 2016 cuando justificó las violaciones sexuales diciendo que la culpa recaía en la manera en que las mujeres se conducen. Este comentario desató una ola de indignación en Perú, donde muchas personas condenaron sus palabras por su falta de empatía y respeto hacia las víctimas de abuso.
El cardenal también se vio envuelto en un escándalo de plagio en 2015, cuando fue separado de El Comercio por copiar párrafos de los papas Paulo VI y Benedicto XVI en sus columnas. La excusa de Cipriani de que «la brevedad del espacio lo llevó a omitir las fuentes» no fue suficiente para detener la caída de su imagen.
A sus 81 años, Cipriani vive ahora los días más difíciles de su vida. A pesar de los intentos de algunos de sus seguidores, como el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, de defenderlo, la sombra de los escándalos persiste. Para muchos, su legado ya no está marcado por la influencia que tuvo en la iglesia o en la política, sino por las acusaciones graves que se le imputan.







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