- Ataques simultáneos dejan 12 policías muertos en Antioquia.
- Autoridades señalan a disidencias de las FARC y Clan del Golfo.
- Ofrecen recompensas por información sobre los responsables.
Colombia. — Este jueves se registraron dos graves atentados en el país, dejando un saldo trágico en Antioquia y Cali. En Antioquia, al menos 12 policías murieron y ocho más resultaron heridos luego de que un helicóptero de la Policía Nacional fuera derribado en la vereda El Chispero, municipio de Amalfi. La aeronave cumplía labores de evacuación y apoyo a uniformados que realizaban erradicación de cultivos de coca.
El presidente Gustavo Petro confirmó que el ataque perpetrado por el frente 36 del Estado Mayor Central (EMC), una disidencia de las extintas FARC. Horas antes, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, había señalado que miembros del Clan del Golfo también podrían estar implicados, dada la disputa territorial en la zona.
“El helicóptero transportaba personal para erradicación de cultivos de hoja de coca. Todas las capacidades de la policía desplegadas para garantizar la extracción del personal y neutralizar a los responsables”, declaró Sánchez. Por su parte, el director de la Policía Nacional, Carlos Fernando Triana, condenó el ataque y aseguró que se despliegan recursos para atender a los uniformados y reforzar la seguridad en la región.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, criticó la gestión del gobierno frente a la política de “paz total” y denunció retrasos en la evacuación de los policías heridos. En paralelo, el ministro del Interior, Armando Benedetti, cuestionó la guerra contra las drogas y lamentó que las muertes ocurran exclusivamente en Colombia, mientras los narcotraficantes no enfrentan consecuencias similares en otros países.
ATENTADO CON CILINDROS BOMBA
Simultáneamente, en Cali, se registró un atentado con cilindros bomba contra la base aérea Marco Fidel Suárez, dejando al menos cinco civiles muertos y más de 40 heridos. Los explosivos afectaron principalmente al barrio Villa Colombia y provocaron daños en viviendas, comercios y vehículos. La alcaldía y el gobierno nacional anunciaron recompensas para dar con los responsables, que se sospecha forman parte de las disidencias del Estado Mayor Central.
Estos hechos resaltan la persistente amenaza de los grupos armados ilegales y el narcotráfico en Colombia, en medio de los esfuerzos del gobierno por implementar programas de erradicación y seguridad en territorios conflictivos.







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