- Violencia desatada en Chiapas: testimonios de un conflicto enraizado.
- La situación se torna aún más inquietante al considerar el contexto social.
- La raíz del conflicto en Tila se remonta a décadas atrás, cuando una batalla por 130 hectáreas de tierra.
En el corazón de Chiapas, en el valle de Tulijá, la comunidad de Tila se ve envuelta en una espiral de violencia que ha sembrado el miedo entre sus habitantes.
Durante los últimos días, hombres armados han desatado una ola de ataques incendiarios, dejando a su paso casas calcinadas y una estela de temor en esta región norteña, limítrofe con Tabasco.
Testimonios recogidos de manera anónima por residentes locales revelan escenas de horror. Desde el martes por la noche, ráfagas de balas resuenan en las calles de Tila, mientras los atacantes, vestidos con prendas de camuflaje, irrumpen en viviendas, rompen cristales y disparan sin piedad.
Uno de los afectados, que prefirió mantenerse en el anonimato, relata cómo su hogar fue consumido por las llamas el miércoles: «Sobrevivimos de milagro».
La situación se torna aún más inquietante al considerar el contexto social y político en el que se desenvuelve este conflicto.
Tila, con sus 83,000 habitantes, es uno de los municipios más importantes de la región, pero también uno de los más golpeados por la pobreza, con un 98% de su población viviendo en condiciones precarias, según datos de Coneval.
Este estallido de violencia no es un fenómeno aislado en la región. Desde Chenalhó hasta Pantelhó, municipios vecinos de Tila, la sombra del conflicto se extiende.
Reciente interrupción de las elecciones
En Pantelhó, por ejemplo, la reciente interrupción de las elecciones debido al bloqueo de carreteras tras el asesinato de cuatro hombres subraya la complejidad y la gravedad de la situación.
Sin embargo, el problema trasciende las fronteras municipales, abarcando una vasta franja de la zona norte de Chiapas y las áreas limítrofes con Guatemala.
Desde Frontera Corozal hasta Tapachula, pasando por las faldas de la sierra Mariscal, la presencia y las disputas entre grupos criminales vinculados a los carteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación mantienen en vilo a comunidades enteras.
La raíz del conflicto en Tila se remonta a décadas atrás, cuando una batalla por 130 hectáreas de tierra desató tensiones que perduran hasta el día de hoy.
La disputa involucra a los ejidatarios, que reclaman su derecho sobre el territorio comunal, y a las autoridades municipales, acusadas de actuar en connivencia con los intereses económicos de la región.
Según el académico Emilio Pérez, especialista en el conflicto de Tila, lo que comenzó como una disputa agraria ha evolucionado hacia un conflicto de mayor complejidad, en el que se entrelazan aspiraciones de autonomía y autogobierno con intereses políticos y económicos.
En medio de este escenario incierto, la población de Tila se encuentra atrapada en una espiral de violencia cuyas motivaciones y desenlaces son difíciles de predecir.
Mientras los ataques continúan azotando la región, queda patente la urgente necesidad de encontrar soluciones duraderas y pacíficas para un conflicto enraizado en el tejido mismo de la comunidad.
Violencia desatada en Tila: testimonios de un conflicto enraizado







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