- Responsabiliza a EU por silencio en petición de extradición.
- Trump ha amenazado con imponer aranceles a las exportaciones mexicanas.
- La Fiscalía mexicana también abrió una investigación por el presunto secuestro y traslado forzado de Zambada.
Ismael «El Mayo» Zambada, el capo más longevo del Cártel de Sinaloa, sigue dando batalla desde la cárcel. Su carta enviada el 20 de febrero al consulado mexicano en Nueva York no solo ha reavivado el debate sobre su extradición, sino que también ha puesto en un dilema a la presidenta Claudia Sheinbaum en su tenso pulso con Donald Trump.
Zambada, de 76 años, recurre a los mismos argumentos de soberanía que ha defendido el Gobierno mexicano para solicitar su repatriación y evitar la justicia estadounidense.
El fiscal general de México, Alejandro Gertz Manero, intentó deslindarse de la controversia este martes durante la Mañanera. Aseguró que la Fiscalía presentó «de inmediato» la solicitud de extradición tras el arresto del narco en Nuevo México el 25 de julio del año pasado y que ha insistido en cuatro ocasiones sin obtener respuesta de Washington.
«El balón está en su cancha», pareció deslizar el fiscal, dejando la decisión en manos de EE.UU.
Un arresto que reabre viejas heridas
El caso de Zambada se mueve en un terreno pantanoso. En agosto, el capo envió una primera misiva desde prisión denunciando que fue secuestrado en Sinaloa por Joaquín Guzmán López, su ahijado e hijo de «El Chapo» Guzmán. Alegó que lo subieron a un avión y lo trasladaron a EE.UU. sin disparar un solo tiro, lo que calificó como una violación a la soberanía mexicana. Sheinbaum admitió que tenía un punto válido:
«Nadie está defendiendo al personaje, sino al hecho».
La tensión escaló cuando, un día antes de la segunda carta de Zambada, Trump designó a seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas. La postura del republicano es clara: no dudaría en incursionar en territorio mexicano si fuera necesario para combatir al narco. Esto ha obligado a Sheinbaum a defender la soberanía nacional en cada aparición pública. Sin embargo, en el caso de «El Mayo», la situación es más compleja.
Presión, amenazas y una jugada política
Trump ha amenazado con imponer aranceles a las exportaciones mexicanas si no se refuerza la lucha contra el crimen organizado y el fentanilo. Sheinbaum ha respondido con arrestos de alto perfil en Sinaloa, epicentro de producción del opioide, pero la posible repatriación de «El Mayo» pone a prueba su estrategia.
Gertz Manero, en un equilibrio diplomático, exigió respuesta de EE.UU. mientras abogaba por una colaboración bilateral efectiva: «Debemos trabajar juntos con transparencia y honorabilidad. En lugar de descalificarnos, debemos ayudarnos».
Zambada, consciente de que enfrenta una posible pena de muerte, ha puesto sobre la mesa una advertencia velada. En su carta, alertó que su destino podría marcar un «peligroso precedente» para otros ciudadanos mexicanos, incluidos funcionarios del Gobierno. Algunos han interpretado esto como una amenaza implícita: si lo dejan caer, podría revelar vínculos entre el Cártel de Sinaloa y administraciones pasadas.
El abogado de «El Mayo» niega que su cliente pretenda tirar de la manta, pero el mensaje está lanzado. Mientras tanto, Gertz Manero recordó que en México existen tres órdenes de aprehensión contra el capo, lo que significa que podría ser procesado en ambos países.
«Es obligación de EE.UU. responder cuanto antes», reiteró.
El futuro de «El Mayo»: un trofeo político
La Fiscalía mexicana también abrió una investigación por el presunto secuestro y traslado forzado de Zambada a EE.UU. Sin embargo, las posibilidades de que sea repatriado son escasas. Trump no dejará escapar a un capo de su calibre: es un trofeo político demasiado valioso.
Gertz cerró su intervención con un llamado a la cooperación: «México y EE.UU. tenemos un enemigo común y debemos tener una estrategia compartida, siempre que no se amenace nuestra soberanía». Mientras tanto, «El Mayo» sigue moviendo sus fichas desde la cárcel, sabiendo que la batalla por su destino aún está lejos de definirse.







0 comentarios