- Pemex, al borde del colapso financiero.
- El Gobierno de Sheinbaum prepara un plan urgente de refinanciamiento con apoyo del Banco Mundial y Deutsche Bank.
- enfrenta una deuda superior a los 120,000 millones de dólares.
Ciudad de México.– El Gobierno federal de Claudia Sheinbaum ha encendido las alarmas por la crítica situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex), cuya deuda acumulada supera ya los 120,000 millones de dólares. A marchas forzadas, las autoridades diseñan un plan de emergencia para refinanciar los pasivos y evitar que la petrolera estatal colapse.
El plan, aún en fase de diseño, contempla esquemas complejos de factoraje financiero y negociaciones con organismos multilaterales como el Banco Mundial y entidades como Deutsche Bank, para que adquieran parte de la deuda de Pemex con respaldo del Estado mexicano. Los recursos se destinarán principalmente al pago urgente a proveedores, cuya deuda ronda los 20,000 millones de dólares, una cifra que ya ha generado despidos y amenazas de paro técnico en los Estados petroleros como Campeche, Tabasco y Veracruz.
¿Quién paga la deuda de Pemex?
Según fuentes cercanas al proceso, la Secretaría de Hacienda debate si absorber una parte de la deuda financiera o mantener el esquema de capitalizaciones directas, como lo hizo la administración de López Obrador. Tan solo este año, Pemex recibió 7,200 millones de dólares del presupuesto federal para cubrir pasivos a corto plazo.
A marzo de 2025, la petrolera deberá pagar 6,400 millones de dólares, y al final del sexenio, la cifra asciende a 47,100 millones. Esta presión ha llevado al equipo económico —conformado por la secretaria de Energía, Luz Elena González; el secretario de Hacienda, Edgar Amador; y el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla— a buscar soluciones de fondo.
Sheinbaum: “Vamos a transformar profundamente Pemex”
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció esta semana que su administración trabaja en una “transformación muy profunda” de Pemex con visión a 2040. El proyecto incluye una reestructura operativa, reducción de nómina, simplificación fiscal —con un solo impuesto— y eliminación de filiales para mejorar la eficiencia interna.
Sin embargo, las pérdidas financieras continúan. En su último informe enviado a la Bolsa Mexicana de Valores, Pemex reportó pérdidas por 2,300 millones de dólares solo en el primer trimestre del año.
Soberanía energética: una promesa aún lejana
Desde el sexenio de López Obrador, Pemex ha recibido más de un billón de pesos en transferencias directas del Gobierno. Aun así, la producción ha caído de más de tres millones de barriles diarios hace dos décadas a niveles que apenas superan los 1.6 millones. La falta de inversión en infraestructura y tecnología, sumada al peso de su deuda, ha convertido a Pemex en la petrolera más endeudada del mundo.
El tiempo corre: Pemex necesita oxígeno financiero
La crisis ha encendido todas las alertas. Proveedores amenazan con dejar de trabajar, los bancos internacionales piden garantías estatales, y el Gobierno mexicano se ve obligado a tomar decisiones difíciles para rescatar a la joya estatal del petróleo que hoy es, más bien, una bomba de tiempo financiera.







0 comentarios