- Miss Universo bajo la lupa: Fiscalía investiga a Raúl Rocha Cantú.
- Por presunto tráfico de armas, drogas y combustible entre Guatemala y México.
- Los detalles están encendiendo el debate nacional.
El triunfo de Fátima Bosch como Miss Universo 2025, celebrado inicialmente como un motivo de orgullo nacional, comienza a empañarse por un escándalo que se expande a gran velocidad. Raúl Rocha Cantú, empresario y dueño del certamen de belleza, investigado por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada por su presunta participación en una red de tráfico de drogas, armas y combustible que opera entre Guatemala y México.
De acuerdo con una resolución judicial, a la que tuvo acceso EL PAÍS, el Poder Judicial de la Federación ya aprobó una orden de aprehensión contra un grupo de personas, entre ellos Rocha. La orden emitida el 15 de septiembre en Querétaro, aunque la investigación comenzó desde noviembre de 2024 tras una denuncia anónima que señalaba al empresario como parte de un entramado criminal dedicado también al contrabando de hidrocarburos para abastecer gasolineras con combustible ilícito.
Rocha ha negado categóricamente su participación en la red y asegura que no existe ninguna orden de captura en su contra. Además de ser propietario de un conglomerado empresarial que incluye casinos, firmas industriales y compañías de distribución de combustibles, el empresario funge como Cónsul Honorífico de México en Guatemala.
Uno de sus negocios, Soluciones Gasíferas del Sur, mantiene contratos con Petróleos Mexicanos (Pemex), relación que ya había generado polémica luego del triunfo de Bosch. La nueva Miss Universo es hija de Bernardo Bosch, asesor en Exploración y Producción en Pemex y parte de su estructura estratégica desde hace casi tres décadas. La controversia aumentó cuando dos jueces renunciaron al certamen alegando presiones para favorecer a la tabasqueña.
Aunque Rocha negó cualquier intento de manipular el concurso, reconoció que sí existía un vínculo empresarial con Pemex. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó entonces las acusaciones de complot como “ridículas”.
Ahora, las sospechas se amplían. Los investigadores habrían vinculado al empresario con propiedades utilizadas para almacenar combustible obtenido por contrabando desde Guatemala, además de rastrear llamadas entre miembros de la red delictiva en las que aparecería su nombre.
El caso se convierte así en un nuevo desafío para Miss Universo y un golpe reputacional para un certamen que, lejos de acaparar titulares por logros culturales, se enfrenta a uno de los escándalos más turbios de su historia reciente.







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