- México se prepara ante posible arancel de Trump.
- La amenaza de aranceles pone en jaque la relación comercial entre ambos países.
- El costo adicional para los estadounidenses superaría los 10,000 millones de dólares.
A pocas horas de que venza el plazo impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para aplicar un arancel generalizado del 25% a las importaciones mexicanas, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que su Gobierno tiene un plan para enfrentar la medida.
Sin ofrecer detalles, insistió en que su administración mantiene una estrategia clara y varias alternativas ante el llamado “muro arancelario” de Trump.
“Siempre vamos a mantener el diálogo con Estados Unidos. Tenemos un plan A, un plan B, un plan C, para lo que decida el Gobierno de Estados Unidos. Vamos a esperar con la cabeza fría, tomando las decisiones, estamos preparados y mantenemos este diálogo”, declaró Sheinbaum este viernes desde Palacio Nacional.
México, el principal socio comercial de EE.UU.
La amenaza de aranceles pone en jaque la relación comercial entre ambos países. México es el principal proveedor de bienes para Estados Unidos, enviando el 80% de sus exportaciones a ese país. Según la Secretaría de Economía, en noviembre del año pasado, México exportó más de 644,000 millones de dólares en productos como autos, autopartes, computadoras, pantallas y refrigeradores.
Trump argumenta que la imposición de aranceles no solo responde a un supuesto desbalance comercial, sino también a la crisis migratoria y el tráfico de drogas en la frontera sur de EE.UU.
Sheinbaum enfatizó que la comunicación con el Gobierno estadounidense se ha mantenido desde el inicio de su administración, centrándose en temas clave como la seguridad y la migración.
“Nuestro deber es seguir dialogando en términos de igualdad y prepararnos para cualquier escenario. Hemos trabajado en esto desde hace meses junto con el gabinete económico y el sector empresarial”, afirmó.
Impacto para los consumidores estadounidenses
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, advirtió que un arancel generalizado a los bienes mexicanos tendría un impacto directo en los consumidores estadounidenses, generando un incremento en los precios y afectando las cadenas de suministro.
“Los consumidores de Estados Unidos enfrentarían precios más altos en supermercados, autos, electrodomésticos y equipo médico”, señaló.
Según estimaciones del Gobierno mexicano, el costo adicional para los estadounidenses superaría los 10,000 millones de dólares. En el caso de los ordenadores, el sobreprecio alcanzaría los 7,000 millones de dólares, mientras que en refrigeradores y otros electrodomésticos sumaría 3,000 millones.
Los estados fronterizos como California, Arizona, Florida y Texas serían los más afectados por la medida, ya que dependen en gran medida de los productos mexicanos.
Mientras se acerca la fecha límite, México apuesta por el diálogo, aunque Sheinbaum deja claro que su Gobierno está preparado para cualquier escenario que imponga la administración de Trump.







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