- Las graves irregularidades que marcan la elección judicial.
- Boletas clonadas, casillas zapato y voto dirigido mediante “acordeones” ponen en duda la legitimidad del proceso.
Ciudad de México.– El 90% de los ciudadanos votaron por candidatos que aparecieron en los polémicos “acordeones” distribuidos masivamente durante la elección de jueces, magistrados y ministros del nuevo Tribunal de Disciplina Judicial. El dato, revelado por el consejero electoral Martín Faz, pone en entredicho la legitimidad del proceso y sugiere una operación de coacción del voto sin precedentes en la historia reciente del país.
“Estamos hablando de una coincidencia estadísticamente imposible, comparable a sacarse el Melate”, denunció Faz durante la sesión del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE). El también consejero, Jaime Rivera, apuntó que la magnitud de las irregularidades “no se había visto por lo menos en tres décadas”.
Voto dirigido y prácticas antidemocráticas
Entre las anomalías detectadas por el INE figuran boletas sin doblar (lo que indica que no pasaron por la urna), casillas zapato con el 100% de los votos para un solo grupo de candidatos, relleno de urnas, votaciones con caligrafía idéntica en todos los sufragios, participación superior a la físicamente posible por tiempo de emisión, y material electoral alterado. Esto derivó en la anulación de 1,322 casillas, de las cuales 818 fueron de la elección de ministros.
A pesar de los hallazgos, seis de los once consejeros votaron por validar el proceso. Cinco se opusieron: Claudia Zavala, Arturo Castillo, Martín Faz, Jaime Rivera y Dania Ravel, quienes argumentaron que las condiciones mínimas de libertad y secreto del voto fueron vulneradas.
“Un fraude estructural”
Los críticos señalan una operación orquestada para dirigir el voto a través de los “acordeones”, listas impresas que circulaban masivamente en todo el país indicando por quién votar. Según los datos del INE, el 23% de las boletas coincidió al 100% con estos listados, mientras que el 61% incluía al menos seis de los nueve nombres sugeridos.
“Esto fue un fraude estructural. El voto libre fue suplantado por un dictado de poderes que aún no conocemos”, sostuvo Rivera. Además, se ha denunciado la infiltración de observadores y funcionarios de casilla que operaron como agentes para garantizar que se votara conforme al “guion”.
El voto que inclinó la balanza
La validación de la elección se definió por un solo voto: el de la consejera Carla Humphrey, quien rechazó que existieran condiciones para anular el proceso. “No se puso en la mesa invalidar las elecciones y no entregar constancias”, justificó.
En contraste, la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, minimizó el impacto de las 818 casillas anuladas frente a las más de 80,000 instaladas. “No se puede poner en duda la integridad del proceso por un porcentaje tan bajo”, afirmó, desestimando los argumentos de sus compañeros.
El proceso se validó con apenas un 13% de participación del padrón de 9.9 millones de electores. La resolución final, en caso de judicialización, quedará en manos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y, eventualmente, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.







0 comentarios