Han transcurrido tres días desde el descubrimiento del cuerpo de Íñigo Arenas Saiz en una discoteca-restaurante en la alcaldía de Naucalpan, Estado de México. Las preguntas se multiplican como gotas llenando un vaso de agua, a medida que las especulaciones sobre los acontecimientos de esa fatídica noche aumentan. ¿Cuál fue la causa de su muerte? ¿Cómo llegó desde Polanco hasta allí? ¿Por qué la ubicación de su teléfono móvil parece señalar un trayecto diferente? ¿Llegó por su propia voluntad? ¿Quién era Íñigo Arenas Saiz?
En primera instancia, un video surgió como prueba. En el clip, Arenas aparece en las afueras del bar República, situado en la avenida Presidente Masaryk, en la exclusiva colonia Polanco de Ciudad de México. Se le ve esperando algo mientras intenta mantenerse en pie.
La hora es aproximadamente las 2:46 de la madrugada del domingo. Aparentemente ebrio, tambalea de un lado a otro y finalmente se apoya en una columna. Sin embargo, el video no ofrece detalles sobre lo que sucedió después: ¿tomó un taxi, el coche de un amigo o utilizó una aplicación como Uber para desplazarse? Esta incógnita persiste.
Las autoridades de la alcaldía Miguel Hidalgo recopilaron otros videos donde se observa a la víctima comiendo tacos en un puesto cercano, entre las calles Lafontaine y Emilio Castelar.
TAXISTAS SECUESTRADORES
La existencia de una red de taxistas secuestradores que opera en la zona es conocida, según afirmó la activista Saskia Niño de Rivera en sus redes sociales. Sin embargo, en medio del silencio oficial, el dueño del bar aseguró que un guardia de seguridad escoltó a Arenas fuera del establecimiento cuando estaba claramente ebrio y tenía dificultades para mantener el equilibrio.
Lamentó precisamente esta situación, señalando que «lo peor es que el próximo fin de semana, el República seguirá operando como si nada, porque tampoco somos solidarios como sociedad. Hasta que nos ocurra a nosotros, no nos importa».
PRESIÓN DE LÓPEZ OBRADOR
La única declaración emitida por la Fiscalía del Estado de México, que no respondió las preguntas de este medio, fue emitida el lunes después de la presión ejercida por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Durante su conferencia matutina, el mandatario fue interrogado sobre este caso, que ya estaba dominando los medios de comunicación. López Obrador informó que la persona había fallecido (hasta ese momento se la consideraba desaparecida) y que durante el día la Fiscalía proporcionaría más información.
Niño de Rivera, quien tiene contactos en las autoridades por su trabajo, comunicó que el cuerpo había sido hallado en el Black Royce, una discoteca-restaurante para personas acaudaladas ubicada a 6.5 kilómetros al norte del República, en Naucalpan, Estado de México.
Fiscalía no ha emitido más comunicados
El lunes por la tarde, la Fiscalía emitió un comunicado en el que anunció el inicio de una investigación, pero aportó pocos detalles. Confirmó la muerte del empresario en un bar en Naucalpan y mencionó que el cuerpo, tras realizar la autopsia y determinar la causa de la muerte, fue entregado a la familia. Desde entonces, la Fiscalía no ha emitido más comunicados.
Al día siguiente, martes, las autoridades detuvieron a seis empleados del bar donde Arenas falleció. Fueron arrestadas tres bailarinas que acompañaron a la víctima durante parte de la noche, un guardia de seguridad y dos directivos del local, según el diario Milenio.
Según su relato, Arenas llegó alrededor de las 3:00 de la madrugada en un taxi que solía utilizar para visitar el lugar. Pidió un espacio privado para descansar, estuvo con las chicas y bebió solo agua. A las cinco, manifestó sentirse cansado y solicitó poder dormir.
«Lo dejamos descansar y alrededor de las siete de la mañana, el personal se dio cuenta de que no se movía. Intentaron reanimarlo, pero no tuvieron éxito. El señor no reaccionaba. Después pidieron una ambulancia», relató el abogado del bar, quien defiende la inocencia de los empleados.
Murió por broncoaspiración
Las autoridades certificaron que murió por broncoaspiración, ahogado en el alcohol consumido durante la noche y, según el abogado, en los días previos. «Dijo que llevaba varios días de fiesta», añadió Pinzón. En estos tres días, los familiares y compañeros de trabajo no han emitido declaraciones, y tampoco se ha confirmado o negado la información proporcionada por los dueños de los bares a través de la Fiscalía.
Íñigo Arenas Saiz era un empresario de 41 años que, según su perfil en LinkedIn, ejercía como director de operaciones en Feher Consulting, una consultoría de negocios y franquicias fundada en 2002 y con sede en la alcaldía Miguel Hidalgo.
La empresa emitió un comunicado lamentando su fallecimiento y expresando su apoyo a la familia. Arenas se definía como consultor de negocios internacionales y había estudiado en la escuela de negocios de la Universidad Panamericana. Aunque se sabía que era padre de familia y esposo, no se han divulgado detalles sobre su familia.







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