- García Harfuch consolida su poder en el Gobierno de Sheinbaum.
- Con aliados en la UIF, el CNI y la FGR.
- El poder de Omar García Harfuch crece en el Gobierno federal.
Ciudad de México.- La influencia de Omar García Harfuch en el Gobierno federal se ha fortalecido en los últimos meses, consolidándolo como una de las figuras clave en el gabinete de Claudia Sheinbaum. Desde su posición como coordinador del Gabinete de Seguridad y secretario del ramo, el exjefe de la policía capitalina ha extendido su red de colaboradores a áreas estratégicas como inteligencia, fiscalía e investigación táctica.
La llegada reciente de Omar Reyes a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda ejemplifica este crecimiento. Reyes, cercano a Harfuch desde 2019, ha trabajado en la Fiscalía de CDMX y en el Sistema Penitenciario. Ahora, desde la UIF, tiene capacidad para golpear las finanzas del crimen organizado, con respaldo de la nueva Dirección General Especializada en Operaciones Delictivas.
Otro aliado clave es Francisco Almazán Barocio, actual director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), quien junto a Reyes forma una dupla estratégica para Harfuch. Ambos pertenecen a una generación de mandos formados en la antigua Procuraduría General de la República y con paso por la Policía Federal. Esta red también incluye a César Oliveros en la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada, encargado de investigar robo de combustible y vehículos, así como a Israel Benítez, hoy director de Pemex Logística.
SU PODER SE EXTIENDE A GOBIERNOS ESTATALES OPOSITORES
La influencia de Harfuch se extiende incluso a gobiernos estatales opositores. En Guanajuato, uno de los estados más violentos del país, la gobernadora panista Libia Denisse García nombró al frente de la policía a Mauro González, otro cuadro de la misma generación y viejo conocido de Harfuch.
Según el académico Carlos Pérez Ricart, del CIDE, el poder de Harfuch ha crecido también por la presión de Estados Unidos y su estrecha relación con agencias de seguridad estadounidenses. “Hay un proceso de colonización en el aparato de seguridad. El caso de la UIF lo ejemplifica”, señala el experto.
Con los homicidios en descenso durante los primeros meses de la administración Sheinbaum y continuos decomisos de drogas y combustible robado, Harfuch se posiciona como uno de los funcionarios más influyentes. Su control abarca casi todo el aparato de seguridad e inteligencia, salvo el despliegue territorial de las Fuerzas Armadas y la Agencia de Aduanas.
El futuro de la estrategia de seguridad nacional parece depender en gran medida de su gestión.







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