- Empresarios en frontera: entre extorsiones y corrupción.
- Este ambiente de intimidación y violencia ha alcanzado niveles críticos.
- Los delincuentes han llegado al punto de contar con un catálogo que incluye 215 productos.
El crimen organizado ha impuesto un clima de terror en la frontera norte de México, obligando a empresarios importadores a tomar decisiones difíciles: pagar extorsiones o dejar de importar.
Aquellos que intentan importar mercancías sin cumplir con las exigencias de los criminales se enfrentan al riesgo de robos, pérdidas de productos e incluso represalias personales.
«Las personas tienen miedo, y no queda más opción que hacer lo que te piden o detener por completo las importaciones», lamentó un empresario afectado.
Este ambiente de intimidación y violencia ha alcanzado niveles críticos, especialmente tras el asesinato de Julio Almanza Armas, presidente de la Federación Estatal de Cámaras de Comercio (Fecanaco) en Tamaulipas y vicepresidente nacional de la Canaco.
Almanza, quien había denunciado la corrupción en las Aduanas en varias ocasiones, fue asesinado el 30 de julio frente a las oficinas de la Canaco en Matamoros, un crimen que, hasta el momento, permanece impune por la Fiscalía estatal, encabezada por Irving Barrios, y el gobierno de Américo Villarreal.
En los meses previos a su muerte, Almanza criticó abiertamente la creciente corrupción en las Aduanas, señalando que el problema había alcanzado niveles nunca antes vistos, a pesar de la militarización implementada en marzo de 2021.
«Cuando los militares tomaron control de las Aduanas, creímos que la corrupción se acabaría, pero no. La fomentaron y se incrementó», afirmó Almanza en una entrevista el 25 de junio, apenas un mes antes de su asesinato.
CRIMEN ORGANIZADO IMPONE CUOTAS ADICIONALES
El diario REFORMA reveló recientemente cómo el crimen organizado impone cuotas adicionales a las importaciones legales, además de los impuestos que ya se pagan al Gobierno en las Aduanas de ciudades clave como Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Tijuana y Juárez.
Los delincuentes han llegado al punto de contar con un catálogo que incluye 215 productos con sus respectivas tarifas de extorsión. Si un artículo no figura en la lista, exigen una factura y una foto para definir el monto del «moche».
Empresarios e importadores confirmaron que en las Aduanas «se paga por todo». Un empresario compartió que, al importar maquinaria, por ejemplo, no solo se cubren los impuestos y aranceles establecidos, sino que además se impone una cuota extra de 500 dólares por parte de los delincuentes.







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