- Asesinato del sacerdote Bertoldo Pantaleón.
- Las autoridades federales señalan al chofer.
- El caso reabre el debate sobre la impunidad y la violencia que persisten en México.
El secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, informó que la Fiscalía de Guerrero busca al conductor del párroco de Mezcala como presunto responsable del crimen. El caso reaviva el debate sobre la violencia e impunidad que sigue golpeando al país.
Ciudad de México.– El asesinato del sacerdote Bertoldo Pantaleón, párroco de la comunidad de Mezcala, en el municipio de Eduardo Neri, Guerrero, ha conmocionado a la Iglesia Católica y al país. Este martes, el secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, reveló que la principal línea de investigación apunta a su chofer como responsable del crimen.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Guerrero, el religioso asesinado a bordo de su camioneta, el mismo vehículo en el que desapareció el fin de semana. Su cuerpo localizado el lunes por la tarde, con heridas de bala, horas después de que la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa reportara su desaparición.
“Según los informes de la fiscalía, él muere arriba de su camioneta, lo matan arriba de su camioneta. Todo indica que fue su propio chofer”, explicó Harfuch durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional.
El funcionario señaló que las autoridades mantienen la búsqueda del presunto agresor, aunque el móvil del asesinato aún se desconoce.
“No tenemos conocimiento de que el padre hubiera recibido amenazas ni de que estuviera involucrado en algo incorrecto”, añadió Harfuch.
Por su parte, Sheinbaum indicó que la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, ha estado en contacto con la Iglesia desde el primer momento del caso.
Violencia e impunidad: una constante en México
Aunque las cifras oficiales reportan una disminución en los homicidios diarios, que han pasado de casi 100 a poco menos de 60, el país sigue atrapado en un entramado criminal que mezcla extorsión, impunidad y control territorial.
El asesinato del padre Pantaleón se suma a otros casos recientes que exponen la vulnerabilidad del clero en regiones dominadas por el crimen organizado. Hace un año, el sacerdote Marcelo Pérez asesinado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Aunque se detuvo al autor material, nunca se supo quién ordenó el ataque ni por qué.
En Guerrero, el papel de los sacerdotes clave en negociaciones informales con grupos delictivos para contener enfrentamientos o masacres. Sin embargo, esos esfuerzos han resultado frágiles frente al avance de la violencia.
El caso de Bertoldo Pantaleón no solo desnuda la brutalidad del crimen, sino también el vacío de justicia que permite que la violencia siga repitiéndose.







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