- Alerta en México: La obesidad infantil se duplica.
- Entre las entidades más afectadas se encuentran Nayarit y Baja California Sur, seguidos de San Luis Potosí, Coahuila y Tamaulipas.
- El problema también está arraigado en la desigualdad económica.
La obesidad infantil en México ha alcanzado cifras alarmantes. Según el Atlas de riesgos para la nutrición de la niñez en México, publicado por Save the Children y el Centro de Excelencia e Innovación para los Derechos y Oportunidades de la Niñez (CEIDON), el porcentaje de niñas y niños de entre cinco y 11 años con obesidad casi se duplicó en los últimos 20 años, pasando del 9% en 1999 al 17.5% en 2023.
Esta crisis no solo se debe a la falta de acceso a una alimentación sana y equilibrada, sino también a factores como la pobreza, la violencia intrafamiliar, la interrupción de la lactancia materna, el cambio climático y la falta de acceso a agua potable. Estos elementos afectan especialmente a los entornos más vulnerables, donde cientos de miles de niñas y niños sufren malnutrición.
Estados en riesgo: un problema generalizado
El estudio revela que 21 de los 32 estados del país presentan un riesgo considerable de que niñas y niños desarrollen sobrepeso y obesidad antes de los nueve años. Entre las entidades más afectadas se encuentran Nayarit y Baja California Sur, seguidos de San Luis Potosí, Coahuila y Tamaulipas.
“La alimentación de niñas y niños es un derecho tan básico que nadie puede ni debe sentirse ajeno en la responsabilidad”, afirmó David Calderón, director general del CEIDON, durante la presentación del informe.
Un problema de salud pública en aumento
En México, más de 16 millones de niñas, niños y adolescentes de entre cinco y 19 años padecen sobrepeso u obesidad, según datos oficiales. Esta problemática está vinculada al alto consumo de alimentos ultraprocesados, ricos en azúcares, grasas y sal, que predominan en la dieta infantil. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición advierte que este fenómeno incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes, anemia y trastornos emocionales como la depresión durante la adolescencia.
La desigualdad alimentaria: un obstáculo persistente
El problema también está arraigado en la desigualdad económica. Mientras que algunas familias pueden acceder a alimentos frescos y saludables, otras —especialmente las más vulnerables— dependen de productos ultraprocesados debido a su bajo costo y amplia disponibilidad.
El consumo de bebidas azucaradas es alarmante: el 82.6% de las niñas y niños menores de cinco años las consumen, cifra que asciende al 93% entre los cinco y 11 años, y al 90.3% entre los 12 y 19 años. En contraste, el consumo de frutas y verduras se mantiene por debajo del 30%, siendo reemplazado por cereales azucarados y otros productos procesados.
Un llamado urgente a políticas públicas efectivas
Expertos coinciden en que la desnutrición y la malnutrición infantil en México siguen siendo problemas graves que requieren soluciones integrales.
“Estamos convencidas de que, para garantizar el derecho de las niñas y niños a la nutrición, el camino está en la colaboración. Cuando el gobierno, el sector privado y la sociedad civil trabajan juntos, los cambios se vuelven posibles y sostenibles”, destacó Nancy Ramírez, directora de Incidencia Política y Temas Globales en Save the Children México.
Las organizaciones hacen un llamado al Gobierno federal y a los estatales para impulsar la Estrategia Nacional de Alimentación 2024-2030, la cual busca mejorar la coordinación interinstitucional, asignar recursos y fortalecer las políticas públicas enfocadas en la nutrición infantil.
Educación y conciencia: claves para el cambio
Uno de los principales retos es educar a las familias sobre hábitos alimenticios saludables. Los especialistas enfatizan que los programas de atención integral a la salud deben incluir educación nutricional adaptada a las particularidades culturales y económicas de cada región.
“Es fundamental que niñas, niños y adolescentes, junto con sus familias, tengan acceso a información clara y relevante sobre su alimentación. Solo así podrán tomar decisiones conscientes que impacten positivamente en su salud y bienestar”, concluyen desde Save the Children.
La lucha contra la obesidad infantil no puede esperar. En juego está el derecho a la salud y el futuro de millones de niñas y niños mexicanos.







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