- Camilo conquista Torreón con una velada mágica.
- Entre lluvia, risas, música y una propuesta de matrimonio.
- Evaluna, gorditas laguneras y “Vida de rico” hicieron vibrar al Coliseo Centenario.
Torreón, Coah. Ni la tolvanera ni la lluvia detuvieron la energía de Camilo, quien volvió a conquistar a su fiel “tribu” lagunera la noche del viernes en el Coliseo Centenario, como parte de su gira “Nuestro Lugar Feliz”. Con un espectáculo íntimo y vibrante, el colombiano entregó un concierto inolvidable lleno de música, amor y conexión.
Desde temprano, miles de fans comenzaron a llegar al recinto, muchos en familia o en pareja, preparados para una noche especial. El ambiente se encendió con la participación del grupo Evic, que abrió la velada con una dosis de energía juvenil.
Camilo descalzo, auténtico y entregado
A las 21:33 horas, el Coliseo estalló en ovaciones cuando Camilo apareció sobre el escenario, descalzo y con su estilo inconfundible: camiseta blanca, pantalones beige y su característico bigote. Inició con “Bebé”, seguido por “Kesi” y “Una vida pasada”, desatando la emoción de los presentes.
“¿Qué pasa Torreón? Están más guapos que la otra vez”, saludó el cantautor, arrancando risas y aplausos. A lo largo de la noche interpretó éxitos como “No se vale”, “Pegao”, “Tattoo”, “Lo nuestro” y “Desconocidos”, entre muchas otras.
Camilo incluso se dio tiempo para compartir una anécdota local:
“Me pedí unas gorditas. Tenía que llevarme algo bien tradicional de Torreón”, comentó, provocando la simpatía del público.
Evaluna, propuesta de matrimonio y momentos emotivos
Uno de los momentos más especiales fue la aparición de su esposa, Evaluna, con quien interpretó temas como “Por primera vez”, “Plis” y “El amor de mi vida”. La pareja desbordó ternura y complicidad sobre el escenario.
El romanticismo alcanzó su clímax cuando un joven entre el público pidió matrimonio a su novia durante la canción “La boda”. Ella dijo que sí, generando una explosión de emoción entre los asistentes.
Cierre dorado con “Vida de rico”
Camilo cerró la noche a las 23:11 horas con el coreado “Vida de rico”, tema que provocó una última oleada de alegría, abrazos, lágrimas y aplausos.
Con un repertorio generoso, una vibra cercana y auténtica, y una conexión total con el público, Camilo reafirmó su lugar especial en el corazón de Torreón.







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