- Presa Santa Elena de Durango a punto de derramarse.
- Está al 98% de capacidad y una ligera lluvia causaría el esparcimiento del vital líquido.
- Alertan a comunidades cercanas a estar al tanto de la información.
La presa Santa Elena, ubicada en el municipio de Súchil, Durango, se encuentra al 99.4% de su capacidad y está a punto de derramar agua, según reporta el Sistema Nacional de Información del Agua (SINA). Este nivel de almacenamiento, inusualmente alto, coloca a la presa en una situación crítica, generando preocupación en las comunidades agrícolas aledañas.
El monitoreo realizado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Durango, que incluye solo 10 presas, ha revelado que la Santa Elena es una de las dos con un nivel de almacenamiento superior al 90%. La otra es la presa Los Naranjos, en el municipio de Simón Bolívar, que actualmente está al 90.3% de su capacidad. A nivel nacional, sin embargo, se monitorean 12 presas en el estado, entre ellas la presa Del Tigre en San Juan de Guadalupe, que tiene una capacidad de 18.56 millones de metros cúbicos y la presa Santa Elena, con una capacidad de 15.1 millones de metros cúbicos.
Lluvia será tanto beneficiosa como catastrófica
El ingeniero del departamento de Meteorología e Hidrología de la Conagua en Durango, informó que las precipitaciones en la zona de Súchil han sido moderadas durante la primera quincena de agosto, con solo 200 mil metros cúbicos adicionales de agua. Sin embargo, la situación sigue siendo delicada, ya que el 1 de agosto, la presa ya estaba al 98% de su capacidad, lo que indica que solo una pequeña cantidad de lluvia adicional podría desencadenar un derrame.
El riesgo principal en este momento es para los cultivos de las comunidades cercanas a la presa, como La Soledad, San Pedro Alcántara y Estación Vicente Guerrero. Un posible derrame podría inundar estas áreas, afectando gravemente la producción agrícola local.
El otro lado de la moneda
En contraste, otras presas importantes de Durango, como la Santiago Bayacora, la Francisco Villa y la Peña del Águila, mantienen niveles de llenado entre el 70% y el 80%. Otras, como la Guadalupe Victoria y la Villa Hidalgo, están entre el 50% y 60% de su capacidad, mientras que la presa Del Tigre y tres más están por debajo del 50%.
La situación de la presa Santa Elena subraya la importancia de un monitoreo constante y una gestión eficiente del agua, especialmente en un estado tan vulnerable a las variaciones climáticas como Durango.







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