- Rebaja del IVA en arte: ¿Beneficio para coleccionistas?
- Esta medida, planteada el pasado 6 de marzo, desató una pequeña tormenta en las redes sociales.
- El arte es un dispositivo de pensamiento más que un objeto decorativo.
La reciente propuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, de reducir el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) en las transacciones de arte del 21% al 10% ha provocado un debate en las redes sociales y en la opinión pública. Mientras algunos sectores de la sociedad cuestionan la rebaja impositiva en un negocio que, según se percibe, genera enormes ganancias, galeristas y artistas acogen la noticia con satisfacción, aunque con ciertas reservas.
Esta medida, planteada el pasado 6 de marzo, desató una pequeña tormenta en las redes sociales, donde tanto personas identificadas con la izquierda como con la derecha expresaron su descontento. Sin embargo, en el sector del arte, la noticia fue bien recibida, a pesar de causar ciertas confusiones durante ferias como Arco y Justmad, que se celebraban simultáneamente en ese momento.
Rafael Bonilla, codirector de la galería Paisaje Doméstico, señala que los coleccionistas llevan tiempo solicitando esta rebaja impositiva, cuestionando por qué obras como novelas o piezas teatrales disfrutan de un IVA reducido mientras que el arte no. Para Bonilla, el precio no debería ser un obstáculo para que un potencial coleccionista adquiera una obra, y por eso su galería ofrece opciones de pago flexibles. Paisaje Doméstico trabaja con artistas españoles prominentes y su clientela es diversa, no limitada a magnates o inversores.
El pequeño coleccionista no se rige por criterios de mercado
Por otro lado, Carmen Iranzo, profesora y coleccionista de arte desde hace décadas, destaca que el pequeño coleccionista no se rige por criterios de mercado o potencial de inversión, sino por el placer que le produce la obra. Iranzo describe su experiencia como una búsqueda de piezas que la cautiven, sin preocuparse por su valor monetario futuro.
En cuanto al espacio físico para albergar las obras, tanto Bonilla como Iranzo coinciden en que la falta de espacio no debería ser una excusa, y destacan la importancia de priorizar el deseo de adquirir una obra por encima de consideraciones prácticas.
Por otro lado, los artistas también tienen sus preferencias en cuanto al destino de sus obras. Luisa Pastor, con obra en la Galería Nordés, señala que tanto la adquisición por parte de un coleccionista particular como la incorporación a colecciones institucionales son satisfactorias, cada una con sus ventajas. Para Pastor, el arte es un dispositivo de pensamiento más que un objeto decorativo, y su deseo es que las obras provoquen reflexión en quienes las poseen.
En resumen, la rebaja del IVA en las transacciones de arte ha generado un intenso debate sobre el papel del arte en la sociedad y el acceso a este por parte de los coleccionistas. Mientras algunos cuestionan los beneficios fiscales en un negocio percibido como lucrativo, otros celebran la medida como un paso hacia una mayor accesibilidad al arte para todos los públicos.







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