Tras 80 días hospitalizada, Michelle, de 16 años, salió de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) No. 71 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Torreón.
La joven padecía síndrome mielodisplásico de alto riesgo (estado previo a la leucemia), enfermedad rara que se presenta en menos del cuatro por ciento de la población entre los padecimientos hemato-oncológicos y llegó al Hospital de Especialidades sumamente grave debido a que su cuerpo no tenía defensas.
Michell se sometió con éxito a un trasplante de Células Progenitoras Hematopoyéticas Alogénico, un procedimiento para recibir células formadoras de sangre (células madre) sanas que provinieron de una donante: su hermanita Danna, que ayer cumplió 12 años. Este sería el primer trasplante alogénico que se realiza en la UMAE después de la pandemia por la COVID-19.
La especialista en Hematología Pediátrica, la doctora Mayra Patricia López Montejo, recordó que Michelle llegó al Hospital de Especialidades en marzo, salió dos semanas, reingresó y desde entonces había permanecido internada, primero para tratar de estabilizar su salud y sacarla del cuadro de gravedad, para después realizarle biopsia de hueso, cariotipo, protocolo del trasplante y búsqueda de la donadora.
Durante siete días, la paciente fue sometida a altas dosis de quimioterapia para eliminar la enfermedad y mientras ello ocurría, el día 1 de junio los especialistas realizaron la “cosecha” de las células de la donadora, mismas que fueron aplicadas el 5 de junio en el cuerpo de Michelle.
Durante el procedimiento del trasplante, la paciente permaneció totalmente aislada y su único contacto fue con el personal de enfermería que no salía del cubículo durante toda su jornada laboral.
Una de ellas fue la especialista en Enfermería Oncológica, Tania Patricia Portillo López.
Expresó que le apasiona su trabajo y que es una motivación muy grande ver el resultado, además de que con la convivencia diaria, le tomaron cariño a Michelle, por lo que celebran que todo haya salido bien.
La directora de la clínica No. 71, Guadalupe Villa Rodríguez, destacó el trabajo del equipo multidisciplinario y el compromiso del personal que hizo posible un trasplante exitoso que cambió la vida de Michelle y de toda su familia.
“En enero empecé a notar moretones y cambios en mi cuerpo que a mi mamá no se le hicieron normal. De Juárez me trajeron para acá, en abril pasé mi cumpleaños aquí, he sido positiva en todo y le echo ganas por las personas que quiero”, narró la joven de 16 años.
Dijo estar agradecida con su hermana que donó, le dio la vida y que hoy cumple años, “ella sabe que la quiero mucho y le doy gracias a ella y a todo el personal del Seguro Social, a la doctora Mayra y a mi enfermera Tania que la quiero como si fuera mi mamá”.
Fue despedida de la clínica No. 71 entre aplausos, porras y hubo gritos de júbilo por parte del personal de salud y familiares que la acompañaron en este difícil proceso.
Fui muy fuerte, muy positiva en todo y nunca me dejé caer. Nunca estuve triste, nunca me deprimí y siempre fui alegre».
Michelle expuso que de grande le gustaría ser enfermera, porque ha visto todo el trabajo que realizan y lo bien que tratan a los niños.







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