El gobernador de Coahuila, Miguel Riquelme Solís, aseguró que es su responsabilidad proporcionar a la próxima administración las herramientas técnicas y jurídicas necesarias para llevar a cabo las obras que ya están en proceso. Esto se puede lograr mediante refinanciamiento o asociaciones público-privadas.
Afirmó que no tiene prisa y que es poco probable que implemente algún esquema financiero durante el resto de su mandato. Riquelme Solís mencionó que no debe haber ninguna sospecha, ya que ha llevado a cabo su carrera con «sumo cuidado», especialmente en asuntos financieros.
«No hay proyecto que no pueda concluirse. Son pocos en toda la extensión de Coahuila. Estamos revisando los pendientes que deben resolverse y finalizarse», declaró.
El gobernador Riquelme Solís destacó como un desafío la finalización de obras como el cuartel de la Policía Estatal en Saltillo y la presidencia municipal de Francisco I. Madero.
Insistió en que no tiene prisa, ya que la tranquilidad de su gobierno y la realización adecuada de las tareas son más valiosas, además de considerar las solicitudes del nuevo gobernador.
El mandatario señaló que deben trabajar juntos en la creación de una Ley de Ingresos y un Presupuesto de Ingresos, de acuerdo con las promesas del nuevo gobernador.
Recalcó que durante su administración, el gobierno estatal ha enfrentado una reducción de 22 mil millones de pesos por parte del gobierno federal bajo la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, gracias al aumento de los ingresos en la entidad, se ha logrado solventar diversas áreas.
«Los ingresos extraordinarios podrían haberse aprovechado para obras y otros fines, en lugar de solventar los gastos de diciembre», consideró.







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