- Navidad con luto para extrabajadores de AHMSA.
- Dos extrabajadores murieron entre el 24 y 25 de diciembre en Monclova, en medio de la incertidumbre laboral.
- Más de 70 exobreros han muerto desde la paralización de la acerera, algunos por causas asociadas al estrés, la ansiedad y la desesperación.
Monclova, Coahuila.– La Navidad volvió a llegar marcada por el luto para la comunidad obrera de Altos Hornos de México (AHMSA). Entre el 24 y el 25 de diciembre se reportaron los fallecimientos de José S. Silva y Polo Covarrubias, ambos extrabajadores de la acerera, en un contexto de crisis prolongada que mantiene sin ingresos ni respuestas a cientos de familias desde la paralización de operaciones.
El caso más reciente fue el de Polo Covarrubias, quien laboró en el área BOF de la Siderúrgica 2 y era residente del municipio de Castaños. Su fallecimiento fue confirmado el 25 de diciembre a través de grupos de trabajadores y exobreros, donde compañeros expresaron mensajes de despedida y manifestaron su preocupación por el deterioro económico y emocional que atraviesa el gremio.
Fallecimientos en plena víspera navideña
Un día antes, durante la víspera de Navidad, se dio a conocer la muerte de José S. Silva, también integrante de la plantilla de AHMSA. Amigos cercanos difundieron la noticia y compartieron mensajes de solidaridad con su familia, recordándolo por su compañerismo y los años dedicados a la empresa acerera.
Ambos decesos se suman a una lista creciente de pérdidas humanas que, de acuerdo con testimonios de los propios trabajadores, refleja el impacto profundo que ha dejado el colapso operativo de la empresa en la región centro de Coahuila.
Más de 70 fallecimientos desde la paralización
Entre los extrabajadores circula un dato que dimensiona la gravedad de la crisis: más de 70 exobreros han fallecido en la región desde que AHMSA detuvo operaciones. No todos por causas naturales.
De acuerdo con testimonios recabados entre el gremio, al menos una decena de extrabajadores se quitó la vida, mientras que otros murieron tras padecimientos asociados al estrés prolongado, la ansiedad, la depresión y la incertidumbre económica, derivados de no contar con salario, liquidación ni un horizonte claro sobre su futuro laboral.
La situación ha convertido fechas tradicionalmente familiares, como la Navidad, en recordatorios dolorosos de una crisis que continúa sin resolverse y que sigue cobrando factura humana entre quienes sostuvieron durante décadas a la principal industria acerera del estado.







0 comentarios