Un lamentable suceso ocurrió en el Rancho «El Sacrificio», ubicado en los límites de los municipios de Ramos Arizpe y Castaños, Coahuila, donde Marco Eduardo Hernández Reyes, un joven de 14 años, resultó gravemente herido durante una actividad a caballo.
El incidente tuvo lugar la tarde del viernes mientras el menor realizaba la tarea de lazar a un toro a caballo. Trágicamente, el animal se asustó, arrastrando al caballo y provocando que el joven cayera, siendo aplastada su cabeza al impactar contra el suelo.
A pesar de los esfuerzos de los servicios de emergencia de la Cruz Roja Mexicana, que lo trasladaron rápidamente a la Clínica Número 7 del IMSS en Monclova, el joven falleció horas después debido a una fractura de cráneo.
La Región Sureste de Coahuila, conocida por la intensa actividad de rodeo, se ve impactada por esta trágica pérdida. Este incidente resalta los riesgos asociados con las actividades ecuestres, especialmente para los menores de edad.
La equitación, aunque beneficia el equilibrio, la confianza y la autoestima de los niños, conlleva riesgos significativos, como caídas o accidentes fatales. En este caso, las lesiones mortales fueron causadas por las circunstancias del lazo con el toro.
Es imperativo recordar la importancia de extremar precauciones al realizar actividades ecuestres, especialmente con menores. Se recomienda encarecidamente el uso de cascos certificados, botas de montar, monturas y estribos adecuados, así como chalecos protectores para minimizar los riesgos asociados con este tipo de actividades.







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