- Federico Fernández: el fiscal de Coahuila con un reto enorme.
- Los desafíos son el combate a la impunidad, la gestión de mayores recursos y la mejora de los servicios de justicia.
- Durante su toma de protesta, el propio Federico reconoció la necesidad de una «reingeniería» en la institución.
La llegada de Federico Fernández Montañez como nuevo Fiscal General de Coahuila no solo marca el inicio de una etapa en la Fiscalía, sino que también pone en evidencia los importantes retos que enfrentará en los próximos años. Entre los desafíos más urgentes se encuentran el combate a la impunidad, la gestión de mayores recursos y la mejora de los servicios de justicia en el estado.
Uno de los problemas más significativos que enfrenta la Fiscalía es el alto índice de impunidad en diversos delitos. Según el informe Hallazgos 2023 de México Evalúa, Coahuila presenta uno de los niveles más altos de impunidad en casos de desapariciones, con una tasa alarmante del 99.91%, lo que supera la media nacional.
Este dato pone en relieve la urgencia de fortalecer las capacidades de investigación y persecución de delitos en la entidad. En este sentido, Marco Antonio Zamarripa, director del Consejo Cívico de Instituciones de La Laguna, expresó que: “De entrada nos parece un perfil con amplia experiencia en los temas de seguridad y justicia, pero esperamos una fiscalía particularmente autónoma y total libertad de cumplir su mandato Constitucional de investigar y perseguir delitos, sino también de reducir la impunidad”.

Debería haber un balance
A este rezago en la resolución de casos se suman las críticas sobre la falta de recursos y personal adecuado para atender los problemas de justicia en el estado. La Comisión Estatal de los Derechos Humanos ha señalado a la Fiscalía como uno de los principales actores gubernamentales en cuanto a violaciones a derechos humanos, con un total de 466 quejas durante 2023. Por lo que estas cifras reflejan la necesidad urgente de una reforma interna y la implementación de una política de persecución penal respetuosa de los derechos humanos.
Asimismo el propio Federico Fernández Montañez reconoció durante su toma de protesta la necesidad de una «reingeniería» en la Fiscalía, enfocándose en mejorar la infraestructura y la contratación de más personal para agilizar la atención de los ciudadanos. Con un ministerio público que maneja una carga de trabajo alarmante, que puede alcanzar los 726 casos anuales por funcionario, la eficiencia del sistema de justicia depende en gran medida de estos cambios.

¿Lo logrará?
Finalmente el nuevo fiscal tiene por delante una tarea monumental. El éxito de su gestión dependerá de su capacidad para reducir la impunidad, mejorar los índices de resolución de casos y fortalecer la autonomía de la Fiscalía. La sociedad espera resultados concretos en la lucha contra la impunidad y la construcción de un sistema de justicia más eficaz y transparente, para recuperar la confianza en las instituciones encargadas de la seguridad y el bienestar de los coahuilenses.







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