- Crisis financiera en el de servicio médico del Magisterio.
- Las observaciones detallan un preocupante patrón de irregularidades.
- Abarcan pagos a empleados por servicios no comprobados.
El Instituto de Servicio Médico de los Trabajadores de la Educación enfrenta una aguda crisis financiera exacerbada por la gestión inadecuada de recursos, según lo revelado por la Auditoría Superior del Estado (ASE) en su informe de resultados del año 2022.
Las observaciones detallan un preocupante patrón de irregularidades, incluyendo el pago a empleados con dobles plazas, sin comprobar funciones ni horarios.
A lo largo de una década, las clínicas de este instituto han mostrado un alarmante déficit en la administración de sus fondos, lo que ha generado manifestaciones y juicios de amparo impulsados por la Coalición Magisterial de Coahuila.
A pesar de ello, los problemas persisten, como lo demuestran los 136.8 millones de pesos en irregularidades detectadas por la ASE.
Estas irregularidades abarcan pagos a empleados por servicios no comprobados, discrepancias en registros contables y falta de claridad en las funciones desempeñadas por el personal.
La ausencia de justificación podría conllevar consecuencias legales, según advierte la ASE.
Además, una encuesta digital realizada por Vanguardia revela una insatisfacción generalizada entre los usuarios, quienes denuncian una atención deficiente, la falta de equipamiento médico y la escasez de medicamentos en las clínicas del Magisterio.
Estos hallazgos plantean interrogantes sobre la calidad y eficacia de los servicios proporcionados por el Instituto de Servicio Médico de los Trabajadores de la Educación y la urgencia de medidas correctivas para abordar estas deficiencias.







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