- Ejidatarios de Parras demandan a Conagua por sobreexplotación.
- Ya lograron una suspensión federal y van por más.
- Conoce su historia y el juicio que podría marcar un antes y un después.
Productores del ejido San Francisco del Progreso en Parras de la Fuente interpusieron una acción colectiva contra Conagua y otras autoridades por la sobreexplotación de acuíferos que abastecen a la región.
Parras de la Fuente, Coah.- En el municipio de Parras de la Fuente, Coahuila, un grupo de productores del ejido San Francisco del Progreso ha emprendido una batalla legal para defender su derecho al agua. Acusan a autoridades federales, estatales y municipales de permitir —por omisión o por acción— la sobreexplotación de los acuíferos, lo que ha afectado el escurrimiento superficial que históricamente ha irrigado sus tierras.
La acción colectiva, certificada por el Juzgado Primero de Distrito en Coahuila bajo el expediente 4459/2024, busca proteger no sólo la actividad agrícola, sino también el abasto humano y el equilibrio ecológico de una región cuya vida depende del escurrimiento natural entre los acuíferos General Cepeda-Sauceda y La Paila.
Un flujo histórico en riesgo
El escurrimiento, de más de 18 kilómetros de longitud, ha sido documentado técnicamente como vital y constante por más de un siglo. Sin embargo, los ejidatarios aseguran que desde 2015, el volumen de agua comenzó a disminuir drásticamente hasta reducirse a menos de la mitad.
Mientras tanto, las concesiones para extracción subterránea aumentaron de 378 en 2015 a más de 1,800 en 2024, generando un desequilibrio hídrico que, según los productores, no se debe al cambio climático, sino a un modelo de gestión ineficiente y permisivo por parte de Conagua.
Demandan a tres niveles de gobierno
Además del gobierno federal, la demanda señala al Gobierno de Coahuila y al municipio de Parras, por haber otorgado permisos para fraccionamientos urbanos sin garantizar disponibilidad de agua, y por no ejercer sus facultades de vigilancia y conservación del recurso, tal como lo mandatan la Ley de Aguas Nacionales y tratados internacionales como el Protocolo de Kioto.
Una figura legal que abre la puerta a más afectados
Esta acción colectiva permite que cualquier persona afectada por el mismo hecho se sume al juicio, lo cual es particularmente relevante en Parras, donde múltiples comunidades rurales dependen del mismo sistema hídrico.
Hasta el momento, más de 50 personas del ejido han firmado la demanda. Además, se habilitó la figura de amicus curiae para que organizaciones científicas puedan ofrecer opiniones técnicas durante el proceso judicial.
La raíz del conflicto: escurrimientos que ya no llegan
Los ejidatarios explican que la disputa con Agrícola San Lorenzo (Casa Madero) no es nueva. El quiebre ocurrió en 2015, cuando dejaron de recibir los volúmenes de agua que históricamente se habían pactado desde 1899. Con el paso de los años, se intensificaron los conflictos agrarios y penales, incluyendo la intervención de la Guardia Nacional.
A falta de solución institucional, los productores buscaron la vía legal, acumulando evidencias técnicas, concesiones otorgadas y mapas topográficos que comprueban la conexión directa entre el escurrimiento superficial y las extracciones subterráneas.
Logran suspensión provisional y certificación de acción colectiva
Gracias a la evidencia presentada, un tribunal federal concedió una suspensión provisional, ratificada por un tribunal colegiado, que obliga a los tres órdenes de gobierno a garantizar el flujo continuo del agua. Además, reconoce al escurrimiento como un bien ambiental con valor jurídico.
Una lucha por el futuro de las comunidades rurales
Para los productores, este juicio no es sólo por agua, sino por su forma de vida, su historia agrícola y su derecho a existir en un entorno donde el acceso al agua está cada vez más condicionado por intereses económicos.
“El agua no puede estar sujeta al poder político ni económico. Debe garantizarse a quienes dependen legítimamente de ella”, señalan desde el despacho legal que encabeza la defensa.
El caso continúa abierto y se espera que más afectados se sumen a esta acción, que podría convertirse en precedente nacional de justicia ambiental y defensa de los recursos colectivos.
Contexto histórico
Parras de la Fuente, fundado en 1598, es uno de los pueblos más antiguos del norte de México. Reconocido por su historia vitivinícola y su riqueza hídrica, ha sobrevivido gracias a un sistema tradicional de acequias, manantiales y tajos que hoy están en riesgo de desaparecer si no se restablece el equilibrio hídrico en el valle.







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