- Plaza México suspende corridas tradicionales por nueva ley.
- La reforma vista como una prohibición encubierta de la tauromaquia.
La reforma aprobada por el Congreso capitalino prohíbe el uso de armas, la muerte del toro y limita los festejos a 30 minutos. La Plaza de Toros México advierte sobre la extinción del toro de lidia.
Ciudad de México.— La Plaza de Toros México ha anunciado que no celebrará más corridas ni novilladas tradicionales, tras la reciente reforma aprobada por el Congreso capitalino, la cual —asegura la empresa operadora del recinto— representa una prohibición encubierta de la tauromaquia en la ciudad.
La reforma, impulsada por la jefa de Gobierno Clara Brugada y aprobada el pasado 18 de marzo, propone que los espectáculos taurinos se realicen “libres de violencia”, eliminando la sangre, la crueldad y la muerte del toro en plaza. Sin embargo, los empresarios y aficionados señalan que esta medida altera la esencia misma del toreo, al prohibir el uso de espadas, banderillas y otros instrumentos punzantes.
Un espectáculo “sin muerte” que modifica la tradición
El nuevo marco legal crea la figura de “espectáculo taurino libre de violencia”, en el que los animales no pueden herirlos ni sacrificados y deben regresar a su ganadería al final del evento, algo que en la práctica solo ocurre en casos de indulto, cuando al toro lo perdonado por sus cualidades excepcionales.
También se estipula que los cuernos deben cubrirlos para evitar daños, y que los festejos no superen los 30 minutos por evento, condiciones que los taurinos consideran inviables.
“La legislación aprobada es incompatible con la práctica del toreo moderno, tal como se desarrolla en México, España o Francia”, señaló la empresa La México, responsable del recinto taurino más grande del mundo.
La defensa de la tauromaquia
En su comunicado, La México lamentó que esta decisión “atente contra la libertad cultural de cientos de miles de personas” y advirtió que, de mantenerse la prohibición, podría significar la desaparición del toro de lidia, especie que solo existe por su relación con la tauromaquia.
“Invitamos a los aficionados a sumarse a este esfuerzo conjunto para proteger nuestras tradicionales corridas de toros como parte de nuestra identidad y mexicanidad”, expresaron.
¿Una evolución o el fin de la fiesta brava?
Aunque algunos ven en la propuesta de Brugada una alternativa “progresista” que busca preservar el espectáculo sin violencia, otros analistas y defensores del toreo la califican como una suspensión disfrazada. En países como Portugal, ya existen espectáculos sin muerte del toro, pero la afición mexicana y sus representantes argumentan que sin el elemento de riesgo y sacrificio, la lidia pierde su sentido.
“Sin varas, sin estoque, sin sangre ni gloria, no hay pasión ni verdad. La reforma aprobada no es una evolución, es una mutilación”, escribió un crítico taurino en un análisis reciente.







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