- México negocia contrarreloj con EU reducción de aranceles.
- La industria advierte que esta tarifa los sacaría del mercado estadounidense.
- ¿Habrá acuerdo de último minuto?
El Gobierno de Sheinbaum busca evitar un golpe letal a la industria siderúrgica mexicana por los nuevos aranceles del 50% impuestos por Trump.
A contrarreloj y bajo una creciente presión del sector industrial, el Gobierno de México, encabezado por la presidenta electa Claudia Sheinbaum, intenta negociar en Washington un trato preferente para reducir los nuevos aranceles del 50% impuestos por Estados Unidos a las importaciones mexicanas de acero y aluminio.
Desde el pasado 4 de junio, las medidas arancelarias impulsadas por el presidente Donald Trump han golpeado duramente a la industria siderúrgica mexicana, que ya enfrentaba desafíos por la sobreoferta global y las prácticas desleales de comercio. A diferencia del Reino Unido, que logró mantener su tarifa en 25%, México fue tratado como el resto del mundo, pese a tener una balanza comercial deficitaria en acero con EE. UU.
Al frente de las negociaciones se encuentra el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien ha viajado en varias ocasiones a la capital estadounidense sin revelar aún avances concretos. La última opción en la mesa, según Bloomberg, es un acuerdo de cupo máximo: permitir exportaciones libres de aranceles hasta un límite anual, con arancel del 50% solo por el excedente.
Este mecanismo ya se aplicó en 2019 durante el primer mandato de Trump, con un control estricto por empresa y producto. Pero el reto actual es definir el promedio base, pues si se toman los años de pandemia, los niveles de exportación fueron bajos y perjudicarían a México.
DIFICULTAD CON EL ALUMINIO
En paralelo, persiste una dificultad adicional con el aluminio: a diferencia del acero, México mantiene una balanza comercial superavitaria, y ha importado grandes volúmenes de aluminio desde Asia, lo que complica una negociación unificada. Esto ha abierto la puerta a dos acuerdos separados, uno para el acero y otro para el aluminio.
Empresas como Deacero, Tenaris Tamsa y ArcelorMittal han solicitado al nuevo Gobierno mexicano una postura firme, incluso han sugerido medidas recíprocas contra las exportaciones estadounidenses. No obstante, la administración federal ha preferido apostar por una mayor vigilancia aduanera contra el acero asiático antes que imponer nuevos aranceles.
México es el tercer mayor exportador de acero a EE. UU., con más de 3.2 millones de toneladas enviadas en 2023, equivalentes al 12% de sus importaciones. Con inventarios en descenso y ventas comprometidas, los industriales advierten que un arancel del 50% los expulsará del mercado. El tiempo apremia, y la negociación será clave para evitar un colapso del sector.







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