- Pemex en riesgo de paralización parcial por deuda millonaria.
- Los fondos se han agotado.
- La deuda de la petrolera ha crecido desde la pandemia.
El desempeño de Pemex está bajo amenaza debido a su creciente deuda con contratistas. Los retrasos en pagos han llevado a empresas proveedoras, como Opex, al límite, obligándolas a reducir sus operaciones.
Opex, que perfora pozos para la petrolera estatal, informó que, aunque ha recurrido a financiamientos externos, los fondos se han agotado, y ahora considera una suspensión parcial de sus actividades. Según un comunicado interno de su director, César Granados, esta medida “controlada” busca preservar la seguridad operativa.
Este caso es solo un reflejo de un problema mayor. Pemex acumula deudas con sus proveedores por un total de 19,700 millones de dólares, la cifra más alta en su historial financiero.
Empresas como Typhoon Offshore, Cotemar y Tubos de Acero de México también han enfrentado atrasos, y algunas, como Hokchy Energy, han iniciado procesos de resolución de pagos contra Pemex.
La deuda de la petrolera ha crecido desde la pandemia, pasando de 6,600 millones de dólares en el primer semestre de 2020 a casi 13,000 millones en 2021, hasta llegar a un récord de 19,763 millones de dólares a mitad de este año.
En el Golfo de México, en particular en Tabasco y Veracruz, la situación es crítica, con empresas proveedoras afectadas por el deterioro financiero de la estatal.
Aunque la administración anterior inyectó casi un billón de pesos en Pemex, los recursos se destinaron principalmente al pago de deuda financiera, dejando a los contratistas en segundo plano.
Con una producción actual de 1.5 millones de barriles diarios, lejos de los 2.5 millones de 2012, Pemex enfrenta el reto de cumplir la meta de 1.8 millones de barriles fijada por el gobierno de Claudia Sheinbaum, lo que será difícil de alcanzar sin resolver el problema de los pagos pendientes.







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