- Aumenta propagación de plagas en La Laguna.
- Altas temperaturas y sequías lo detonarían.
- Autoridades ofrecen los detalles.
Durango.- Las altas temperaturas y la sequía están exacerbando la proliferación de plagas que afectan tanto a los cultivos como a la salud humana en la región de La Laguna, según Urbano Nava Camberos, especialista en entomología de la Facultad de Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Juárez del Estado de Durango (FAZ-UJED).
Nava Camberos explica que la combinación de la falta de lluvias y el aumento de la temperatura, atribuibles al cambio climático, crean condiciones ideales para la proliferación de insectos-plaga. Este fenómeno afecta gravemente a los cultivos establecidos en la región, donde se destacan plagas como la araña roja y el gusano cogollero en maíz y sorgo forrajero, la mosca blanca y los pulgones en hortalizas, y el barrenador de la nuez y el pulgón en el nogal, así como el picudo y la mosca blanca en el algodón.
Todas estas plagas comparten la característica de ser organismos poiquilotérmicos, es decir, dependen de la temperatura ambiental para regular su metabolismo y ciclo de vida. Según Nava Camberos, «si la temperatura es alta, y no hay humedad y no hay precipitación, se combinan las dos cosas y entonces los insectos se reproducen más». Esto se traduce en ciclos biológicos más cortos y mayor capacidad reproductiva, lo que podría aumentar significativamente las pérdidas en los cultivos y las complicaciones para la salud humana.
Aumenta propagación de plagas en La Laguna
El investigador señala además que el cambio climático está expandiendo el rango geográfico de distribución de estas plagas hacia áreas antes no afectadas. Este fenómeno representa un desafío adicional para la agricultura y la salud pública en la región.
En cuanto a las plagas que afectan directamente a los seres humanos, Nava Camberos destaca el papel de los pulgones como transmisores de enfermedades virales, pero enfatiza que el mosquito, especialmente el transmisor del dengue, chikungunya y zika, es el más preocupante. A pesar de que estos mosquitos se reproducen en cuerpos de agua, el calor y la sequía también favorecen su desarrollo acelerado. «El calor hace que se reproduzcan más rápido y los ciclos biológicos son más cortos», afirma el especialista.
Ante este panorama, Nava Camberos subraya la necesidad de intensificar las medidas de control de plagas, tanto en los cultivos agrícolas como en los entornos urbanos, donde los mosquitos representan un riesgo significativo para la salud pública. Propone aumentar las fumigaciones, utilizando preferentemente químicos amigables con el medio ambiente, aunque reconoce que esto podría implicar mayores costos para los agricultores.








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