- Violencia en Chiapas paraliza la Semana Santa llenando al estado en una sombra de inseguridad.
La violencia en el sur de México ha alcanzado un punto crítico que ha paralizado la Semana Santa en Chiapas.
La entidad, afectada por una crisis de inseguridad derivada de la disputa entre grupos del crimen organizado, se vio sacudida al inicio de la semana con el asesinato a balazos de seis personas en el municipio de Pantelhó, ubicado en los Altos de Chiapas.
Este hecho trágico desencadenó un enfrentamiento armado en plena carretera cerca de la capital, Tuxtla Gutiérrez.
El cruce entre grupos criminales, que duró aproximadamente tres horas, dejó al menos dos muertos y una escena desoladora en el camino entre Tuxtla Gutiérrez y Ocozocoautla, donde una decena de vehículos quedaron calcinados y numerosos pasajeros resultaron afectados por la balacera.
Ante esta situación, los vecinos optaron por resguardarse en sus hogares, mientras que la Iglesia católica suspendió las actividades previstas en las parroquias de la zona o las realizó por teleconferencia para proteger a los feligreses.
Chiapas se encuentra inmerso en una compleja situación de violencia debido a la presencia de grupos como el Cartel de Sinaloa o Jalisco Nueva Generación, junto con facciones locales que disputan el control del territorio.
Esta disputa ha exacerbado la violencia en varios municipios del Estado, como quedó evidenciado en los recientes eventos ocurridos a las afueras de la capital.
Las autoridades estatales informaron que un grupo interinstitucional e interdisciplinario se movilizó al tramo carretero donde ocurrió el enfrentamiento.
Varios vehículos accidentados, dos personas fallecidas y una herida encontradas. Llevaron a la persona herida al hospital para que recibiera atención médica.
Violencia en Chiapas paraliza la Semana Santa
El impacto de la violencia se extendió más allá de los eventos en la carretera, llegando incluso a comunidades rurales.
En Pantelhó, personas pertenecientes al patronato de agua y a la agencia rural del barrio Los Naranjos sufrieron un ataque a balazos mientras inspeccionaban un manantial, resultando en tres personas heridas.
Esta situación de inseguridad ha llevado a la suspensión de actividades electorales en 86 comunidades, que han optado por formar un consejo municipal para garantizar su gobierno.
La Arquidiócesis de Tuxtla emitió un comunicado anunciando la cancelación de actividades en la Parroquia San Juan Bautista – Ocozocoautla y la transmisión de la misa por redes sociales, instando a la población a permanecer en sus hogares y orar por la paz.
Esta medida se suma a otras similares tomadas anteriormente debido al avance del crimen organizado en la región.
Un reciente estudio de organizaciones no gubernamentales señala que Chiapas vive en un «conflicto armado no reconocido» desde 2021, desatado por una guerra entre diversos carteles y grupos armados locales y nacionales.
Esta violencia ha desplazado a al menos 10.000 personas desde junio de 2021 hasta enero de 2024, afectando gravemente a las comunidades locales.
En medio de este panorama sombrío, las autoridades también enfrentan desafíos relacionados con la migración y el tráfico de personas.
Recientemente, se encontraron 44 migrantes de varias nacionalidades dentro de un camión de pasajeros, evidenciando la complejidad de la situación en la región.
La Diócesis de San Cristóbal de las Casas ha alertado sobre la gravedad de la situación, describiendo a las comunidades como «desangrándose» debido a la guerra desatada por los carteles.
Instan a las autoridades a garantizar la seguridad de la población y advierten que, en estas circunstancias, no hay condiciones para llevar a cabo elecciones.







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