La actividad económica en México ha comenzado el año con signos de enfriamiento, según revela la información proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), como reporta El Economista.
En el primer mes del año, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) mostró una contracción del 0.6% en comparación mensual. Esta caída no solo marca el cuarto mes consecutivo de contracciones económicas, sino que también es la más pronunciada desde agosto de 2021.
Analistas de Monex señalan que, aunque la actividad económica ha disminuido en el comienzo del 2024, es importante considerar que el IGAE alcanzó máximos históricos durante el 2023.
Sin embargo, destacan que la tendencia de desaceleración observada a finales del año pasado parece continuar en este nuevo año, siendo necesario estar atentos a futuros datos económicos para evaluar si este enfriamiento se profundiza, especialmente en el sector terciario.
El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) había proyectado un crecimiento del 0.1% para enero y del 0.3% para febrero, lo que sugiere un posible repunte moderado en la actividad económica en los próximos meses.
Sin embargo, expertos advierten que el Banco de México (Banxico) deberá tener en cuenta este panorama de enfriamiento económico junto con un aumento leve en la inflación, especialmente en un año electoral que podría impulsar el consumo.
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador mantiene una expectativa optimista de crecimiento económico para este año, pronosticando un 3% impulsado por el consumo.
Sin embargo, las estimaciones de algunas instituciones y analistas son más moderadas, situándose entre el 2 y el 2.5%.
Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ha expresado confianza en la fortaleza económica de México para el 2024, anticipando un crecimiento entre el 2.5% y el 3.5%, superando el promedio histórico del país por cuarto año consecutivo.
Economía mexicana se desacelera
En el informe del INEGI, se destaca que la contracción en enero se debe principalmente al desplome en el sector primario, que incluye actividades como la agricultura y la pesca.
Este sector experimentó una caída del 12.9%, la más pronunciada desde diciembre de 2007, debido a factores como la debilidad en la demanda interna y externa, así como las sequías severas en algunas regiones del país.
Por otro lado, las actividades terciarias, que abarcan los servicios, también registraron una contracción del 0.5% en enero.
Dentro de este rubro, los servicios de apoyo a los negocios y manejo de residuos fueron los más afectados, con una tasa negativa del 14.4%.
Sin embargo, hubo un rayo de esperanza en el sector secundario, donde las industrias mostraron un crecimiento del 0.4% en enero, después de dos meses consecutivos de contracción.
Este repunte podría indicar una posible estabilización en la economía, aunque es necesario monitorear de cerca los próximos indicadores para confirmar esta tendencia.
En resumen, la economía mexicana enfrenta un inicio desafiante en el 2024, con signos de desaceleración que afectan principalmente al sector primario y terciario, mientras que las industrias muestran señales mixtas.
La incertidumbre política y los riesgos climáticos siguen siendo factores clave que podrían influir en la dirección futura de la economía del país.
Economía mexicana se desacelera







0 comentarios