- Soya en latas de atún no etiquetado en el paquete de compra
- Profeco cumple con normativa a pesar de las faltas de cumplimiento posteriores
- Alimentos mexicanos enlatados para el público en general
El titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), David Aguilar Romero, anunció que la Norma Oficial Mexicana del atún y la bonita preenvasados, emitida hace tres años y medio, ha logrado su cometido al regular el contenido de soya en estos productos.
La normativa se implementó después de que en 2019 se descubrieran latas de atún con hasta un 62% de soya no declarada en el etiquetado.
El Procurador informó que, según los resultados de un reciente estudio, las latas de atún que no son 100% atún ahora contienen en promedio un 13% de soya. Esta cifra marca un cambio significativo desde 2019, cuando se encontraron casos de contenido de soya por encima del 50%. Aunque señaló que, en un caso particular, la marca Aurrerá indicaba un 14% de soya en la etiqueta, pero contenía un 21%.
«La industria cambió y en consecuencia los productos cambiaron para bien, y los consumidores son los más beneficiados», destacó Aguilar Romero. El estudio de la Profeco evaluó 52 latas y empaques de atún.
Abarcando diversas presentaciones como atún sólido o compacto, atún en trozo, atún en hojuela y atún desmenuzado.
El análisis se centró en la veracidad de la información y calidad de los productos.
Revelando que seis presentaciones no cumplieron con el volumen de masa drenada especificado en la etiqueta. Además, once productos carecían del sello de exceso de sodio, y dos presentaban imágenes que no correspondían al contenido.
Entre las marcas y presentaciones que no cumplieron con el volumen de masa drenada se encuentran Fresh Label, Ke Precio!, Great Value, Precíssimo y dos presentaciones de Herdez. Además, once productos carecían del sello de exceso de sodio, a pesar de que se espera que los productos del mar lo incluyan.
David Aguilar Romero expresó que se buscará un diálogo con las empresas para corregir el incumplimiento de la norma.
En algunos casos, retirar el producto del mercado.
Recalcó la importancia de que los consumidores verifiquen la información en las etiquetas.
Prestando atención al porcentaje de soya y asegurándose de que el envase no presente abolladuras.
«Todos cumplen con el límite de soya establecido por la norma», concluyó Aguilar Romero, subrayando la necesidad de que los consumidores se enfoquen en la comparación de precios.
Valoren que, a pesar de las diferencias, el valor nutricional y el contenido de soya máximo se cumplen de manera consistente.







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