El declive en el consumo de cigarrillos tradicionales está llevando a las grandes tabacaleras, como Philip Morris International (PMI) y British American Tobacco (BAT), a apostar por productos sin humo para impulsar sus ventas. Sin embargo, la creciente preocupación de reguladores y Gobiernos sobre la seguridad y adicción a productos como vapeadores, snus y bolsas de nicotina podría impactar negativamente en las valoraciones del sector.
A pesar de la caída del consumo de cigarrillos, las grandes tabacaleras confían en productos sin humo, como las barritas de tabaco Iqos de PMI y el snus, para atraer a un mercado más amplio. Se estima que los ingresos de PMI y BAT provenientes de estos productos sin humo crecerán un 16% y un 14% anualmente, respectivamente, entre 2023 y 2030.
Las valoraciones de las empresas reflejan estas altas expectativas, considerando que los productos sin humo representan la mayoría de sus ingresos en el futuro. Sin embargo, la preocupación de reguladores y Gobiernos, como las prohibiciones de la UE a productos de tabaco calentado aromatizados y los debates en Reino Unido sobre la necesidad de recetas médicas para el vapeo, plantea un riesgo significativo.
Además de las prohibiciones, los impuestos más altos son una herramienta atractiva para los Gobiernos. Aumentar los impuestos puede debilitar la demanda, y países como Malasia ya han introducido impuestos sobre productos de tabaco.
Si más países adoptan regulaciones y aumentan impuestos, las grandes tabacaleras podrían enfrentarse a un doble golpe: la rápida caída de los cigarrillos tradicionales y un crecimiento más lento de los productos sin humo de lo esperado.
En resumen, las esperanzas de las grandes tabacaleras de un futuro más próspero basado en productos sin humo podrían enfrentar desafíos significativos a medida que aumentan las preocupaciones regulatorias y fiscales.







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