El tan esperado juicio del caso Pegasus ha comenzado en México, centrándose en el presunto espionaje sufrido por la periodista Carmen Aristegui durante el gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018).
Este lunes, Aristegui compareció como testigo, siendo una de las primeras voces en un desfile de testimonios que se espera que dure meses. El escándalo de Pegasus, vinculado a miles de afectados potenciales en varios gobiernos, se ha convertido en uno de los mayores escándalos en México en tiempos recientes.
En la sala de audiencias del Reclusorio Sur de la Ciudad de México, Aristegui exigió responsabilidades, expresando su esperanza de que la Fiscalía General de la República (FGR) pueda esclarecer el caso. El testigo estrella de la Fiscalía, conocido como Zeus, afirmó que Enrique Peña Nieto y sus subordinados directos ordenaron el espionaje no solo contra Aristegui, sino también contra otras personalidades destacadas, como los empresarios Carlos Slim o Germán Larrea.
El caso de espionaje contra Aristegui es solo una parte de la investigación; la FGR también está indagando la presunta compra fraudulenta del malware durante la administración anterior. La lentitud en este segundo caso ha generado críticas hacia la FGR. El escándalo de Pegasus trasciende los años de Peña, ya que durante la administración actual de Andrés Manuel López Obrador, las Fuerzas Armadas habrían adquirido el software espía en 2019, según una investigación de la Red en Defensa por los Derechos Digitales.
Aristegui fue una de las pocas que denunció el espionaje. Su teléfono fue intervenido después de que su equipo de investigación revelara presuntas corruptelas del presidente Peña Nieto y su relación con el conglomerado empresarial Grupo Higa.
Este escándalo, que implicaba un presunto tráfico de influencias, contribuyó a erosionar la imagen del presidente. La revelación del espionaje generó preocupaciones sobre el uso de las capacidades de las agencias de seguridad del Estado para espiar a periodistas y activistas.
El juicio revelará cómo se orquestó el espionaje contra Aristegui y otros afectados. Zeus, que ha declarado este lunes, se presenta como la «garganta profunda» del caso.
La FGR busca una condena de 16 años de cárcel para Juan Carlos García Rivera, presunto operador del malware, acusado de intervención ilegal de comunicaciones. La Fiscalía ha ofrecido una reducción de pena a cambio de una declaración de culpabilidad, pero García Rivera se ha negado.
El caso Pegasus, con su complejidad y la cantidad de testigos, se prevé que dure meses, arrojando luz sobre uno de los escándalos más significativos relacionados con la vigilancia y el espionaje en México.







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