- México acuerda con EU entregar agua del Río Bravo.
- Tras la amenaza de aranceles de Donald Trump por el incumplimiento del Tratado de Aguas de 1944.
- La entrega iniciará el lunes, en medio de sequía, protestas de campesinos y tensión bilateral.
México alcanzó un acuerdo con Estados Unidos para cubrir el déficit en la entrega de agua establecido en el Tratado de Aguas de 1944, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump amenazara con imponer aranceles del 5% si no se cumplía con el compromiso antes de finalizar el año.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó este viernes, mediante un comunicado conjunto con el Gobierno estadounidense, que México enviará de manera gradual 249 millones de metros cúbicos de agua, volumen exigido por Washington como pago inicial del adeudo. Los envíos comenzarán el próximo lunes y deberán completarse a más tardar el 31 de enero.
En el documento, el Gobierno mexicano reconoce el déficit acumulado, que según autoridades estadounidenses y productores agrícolas de Texas supera los 986 millones de metros cúbicos. “Se ha revisado una serie de acciones para cumplir con las obligaciones del Tratado, incluida la retribución oportuna del déficit excepcional del ciclo de agua anterior”, señaló la SRE.
El acuerdo se alcanzó tras una revisión del tratado binacional y contempla que ambas naciones continúen negociaciones para definir un nuevo plan de cumplimiento antes de que concluya enero. La presión se intensificó luego de que Trump acusara públicamente a México de “robar” agua a los agricultores texanos.
SEQUÍA
En abril pasado, el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum había advertido que era imposible cumplir con la cuota completa del tratado —que obliga a México a entregar 2 mil 185 millones de metros cúbicos del Río Bravo— debido a la severa sequía que afecta a entidades del norte como Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
Las protestas por la escasez de agua se replicaron en ambos lados de la frontera. En Texas, las demandas del sector agrícola escalaron desde manifestaciones locales hasta la Casa Blanca. “Me aseguraré de que México no viole nuestros tratados ni perjudique a nuestros agricultores texanos”, escribió Trump en abril, advirtiendo incluso sanciones adicionales.
Mientras tanto, en México, campesinos y productores también han expresado su inconformidad. Desde hace meses mantienen protestas por la Ley General de Aguas, impulsada por Sheinbaum y aprobada el pasado 4 de diciembre, al considerar que pone en riesgo el acceso al recurso en regiones afectadas por la sequía.
El compromiso de iniciar la entrega de agua marca un punto de tensión en la relación bilateral, donde la escasez hídrica, el cambio climático y la presión política comienzan a redefinir los términos de cooperación entre ambos países.







0 comentarios