Una batalla campal, en la que se dieron con piedras, palos, bates y chicharras se vivió en pleno centro de Monclova, entre obreros de Altos Hornos de México divididos en dos grupos, los del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros Metalúrgicos Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, que lidera Napoleón Gómez Urrutia y los del Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Conexos, que lidera Ismael Leija Escalante.
Luego de que el viernes integrantes del Sindicato Nacional Minero tomaran las instalaciones de la sede sindical de la sección 288, este martes ambos grupos se enfrentaron en las calles, utilizando palos y piedras durante la riña, que se prolongó hasta las 14:00 horas, cuando finalmente se dio la intervención de las corporaciones de seguridad.
Cientos de sindicalistas de las dos corrientes políticas chocaron en las calles del centro de Monclova a través de una lluvia de piedras y palos que dejaron un saldo de daños materiales por varios miles de pesos a comerciantes y ciudadanos que tenía sus vehículos estacionados sobre la calle Matamoros donde se dio el enfrentamiento.
Aunque aseguraron que todo se iba a desarrollar en paz, iban armados con bates, palos, tablas en mano, y en sus camionetas cargaban piedras y más artefactos: “para defenderse si tenían una agresión de los ‘democráticos’”.
Al informarse que los integrantes del Sindicato Democrático buscaban agruparse para recuperar las instalaciones, los del Sindicato Nacional Minero, ya preparados con palos y piedras, se dividieron para esperarlos y evitar su ingreso por las dos entradas al recinto de la sección 288.
Un número indeterminado de obreros y sindicalistas de la Sección 147 y 288 resultaron lesionados por golpes con palos y piedras; se reportaron por lo menos dos periodistas que cubría en la fuente también lesionados con este tipo de proyectiles.
Fueron largos minutos de tensión, a partir de que estalló la violencia y hubo heridos que se replegaron por la agresión, además de negocios con los ventanales rotos por las piedras y automóviles con vidrios y carrocerías destrozados.
El enfrentamiento se registró alrededor del mediodía, cuando finalmente ambos grupos se encontraron en la calle de Matamoros, a un costado de las instalaciones de la sede sindical, en la zona centro, donde integrantes de los dos sindicatos comenzaron a arrojarse piedras, causando lesiones en al menos cuatro personas y dejando daños en varios locales comerciales, así como en vehículos que estaban estacionados en el lugar.
La Policía Municipal se limitó a resguardar la zona pero no a intervenir en la batalla campal y solo cerraron las calles de los alrededores para evitar que automovilistas circularan y fueran víctimas de la trifulca.
Finalmente, el comisionado de la Sección 147 y militante de la fracción democrática dijo que responderán a la agresión con la misma fuerza con la que fueron atacados por los napistas.
“Responsabilizamos al senador Napoleón Gómez Urrutia y toda la gente que tiene ahí de todo lo que pueda pasar, estuvo a punto de ocurrir una desgracia, nos enfrentamos hace unos momentos y estuvieron a punto de ocurrir muchas desgracias, esa gente no es obrera, esa gente no es trabajadora y no la reconocemos”, afirmaron los integrantes del Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores Mineros.
Tras esta situación, los democráticos comenzaron a replegarse y fue entonces cuando pasado el mediodía poco a poco arribaron elementos de la Policía Civil Coahuila, Policía de Acción y Reacción y de la misma Guardia Nacional, para impedir que las agresiones continuaran.
Jesús Flores, secretario general de la Sección 288, nombrado recientemente por el Sindicato Minero, ingresó con policías al recinto sindical junto con el notario público Gilberto Muela, para que se diera fe de que no se saquearon las instalaciones.
Pese a la intervención de las autoridades para dar una tregua en el conflicto, ambos bandos siguieron con las provocaciones, entre gritos de unidad y mentadas de madre para los dirigentes sindicales.







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