- Tulum enfrenta una baja turística del 10%.
- La caída del turismo, el alza de precios y los nuevos proyectos federales han frenado el crecimiento del Caribe mexicano.
- El Gobierno de Quintana Roo promete medidas para reactivar el destino.
El auge del sargazo, el aumento de precios y los nuevos proyectos federales provocan una caída en la ocupación hotelera del Caribe mexicano.
La llamada joya del Caribe mexicano atraviesa una de sus temporadas más complicadas. Tulum, epicentro del turismo de lujo en Quintana Roo, registró una caída de más del 10% en su ocupación hotelera durante septiembre, una cifra que ha encendido las alarmas en un destino acostumbrado al crecimiento constante.
Autoridades locales y empresarios coinciden en que se ha formado una “tormenta perfecta”: una llegada histórica de sargazo, el encarecimiento de servicios, la incertidumbre económica global y el reacomodo turístico provocado por los nuevos proyectos del Gobierno federal, como el Aeropuerto Internacional de Tulum y el Parque del Jaguar.
“No hay ningún destino en el mundo que crezca de forma ilimitada”, reconoció Toni Chaves, presidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, quien llamó a regular la competencia desleal de las rentas vacacionales tipo Airbnb, que han desplazado parte del hospedaje tradicional.
A pesar de contar con más de 11,800 habitaciones, la ocupación promedio apenas alcanzó el 50% el mes pasado. Comerciantes y restauranteros repiten el mismo argumento: “es temporada baja”, aunque admiten que el flujo turístico es menor incluso que en años anteriores.
El costo de la exclusividad
El encarecimiento del destino también ha sido un factor clave. Visitantes nacionales reportan tarifas elevadas en transporte y excursiones. Un viaje en taxi desde el aeropuerto al centro puede costar hasta 1,500 pesos, mientras que una visita guiada a la zona arqueológica supera los 3,000 pesos.
Además, el Parque del Jaguar, administrado por la empresa turística del Ejército mexicano, impuso nuevas cuotas de acceso que se suman a las tarifas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), lo que ha provocado una reducción en las visitas a las ruinas mayas.
Gobierno busca frenar la crisis
La gobernadora Mara Lezama, junto con la secretaria de Turismo Josefina Rodríguez, se reunió con el alcalde Diego Castañón para analizar medidas que ayuden a reactivar la economía turística. Entre las primeras acciones, se acordó facilitar el acceso público a las playas a través de algunos hoteles, que hasta ahora mantenían el paso restringido.
“Quince hoteleros nos dieron chance de que entraran por su propiedad privada, porque las playas son públicas, son de todos”, explicó el alcalde Castañón, quien confía en que la afluencia repunte en noviembre y diciembre.
Especialistas advierten que el crecimiento sin planeación, la pérdida de acceso público a las playas y los desarrollos acelerados han deteriorado la experiencia del visitante. Aun así, el sector mantiene la esperanza de que los próximos meses marquen el inicio de la recuperación.







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